CALDAS, FRANCISCO JOSÉ DE (1771- 1816)

Este sabio colombiano, naturalista, médico, astrónomo y geógrafo nació  en Popayán, en 1771.Iniciando sus estudios en  su ciudad natal.


Desde  niño comprendió que no se llega a la meta propuesta sin disciplina, constancia y sacrificio, y por ello se ingenió para estudiar a medianoche alumbrado por velas practicando números y leyes físicas.


Ya adolescente, para complacer a su padre se licenciaría  en Derecho (carrera que nunca ejerció), dedicándose siempre a la astronomía y física superior.


Carente de recursos como no disponía de aparatos indispensables para sus investigaciones se dio maña para fabricarlos.


El primer instrumento astronómico que haría Caldas sería un gnomon de biomate y luego un cuadrante solar con su anteojo acromático.


La presencia en el Virreinato de Nueva Granada (Colombia), del ilustre botánico español presbítero José Celestino Mutis que  generaría la llamada Expedición Botánica dirigida a los Andes ecuatoriales, para estudiar la flora y la fauna y hacer toda clase de observaciones astronómicas, geográficas y físicas, despertó el interés de un grupo de estudiosos que lo  acompañarían, entre ellos Francisco José de Caldas.
Realizó valiosos estudios de la meteorología ecuatorial y de las cartas geográficas, preparando una notable obra sobre la naturaleza de la región.


De regreso a Colombia fundaría el Observatorio Astronómico de Santa Fe de Bogotá, escribiendo algunas publicaciones periódicas como El Redactor Americano y funda el  Semanario de la Nueva Granada.


También trabajaría  como profesor de matemáticas, arquitectura militar, fortificaciones y cartografía en la Academia de Ingenieros de Medellín y en la Escuela Militar de Santa Fe de Bogotá.


Entre sus obras se consideraron muy específicas: “Estado de la Geografía del Virreinato de Santa Fe de Bogotá, con relación a la Economía” y el “Comercio e Influjo del clima sobre los seres organizados”.


Alcanzado  el grado de Coronel de Ingenieros fundaría en Río Negro una maestranza para fabricar cañones, fusiles y otras armas de luego serían utilizadas por los seguidores de la causa emancipadora en la guerra contra España.


Tras el hombre ensimismado que hurgaba los misterios del cielo azul con su telescopio, contando las estrellas, nebulosas y planetas palpitaba un patriota exaltado de amplio espíritu liberal, que formaba  el grupo  de avanzada  en la lucha emancipadora.


En 1808 fundaría el “Semanario de la Nueva Granada, tanto para exponer sus trabajos científicos como para sembrar sus ideas revolucionarias.


El gobierno patrio surgido en 1810 nombraría a Caldas coronel de Ingenieros y  en ese puesto lo sorprendería la llegada de la Expedición pacificadora comandada por el español Pablo Morillo,  que llegaba para restaurar la dominación española.


 Cuando Bogotá cayó en su poder, Caldas emigró al sur con los patriotas Ulloa y Restrepo, a fin de alzar fortificaciones, fundir cañones, fabricar pólvora, y equipar la expedición al valle del Cauca.


Para su desventura le sería imposible detener las columnas hispánicas y entonces tomaría el camino del puerto de Buenaventura con la esperanza de embarcar en la nave Hércules del almirante argentino Guillermo Brown, más no encontró la nave salvadora pues había partido después de un mes de espera.


En medio de esa lucha denominada y considerada “época del terror” por sus actividades independentistas, sería hecho prisionero y ejecutado, junto con otros próceres.


El 29 de octubre de 1816 el sabio colombiano fue conducido desde el Colegio del Rosario a la plazuela de San Francisco, donde una descarga acabó con su vida.


Por ello a Caldas, además de ser honrado como un gran científico, hoy se lo considera uno de los mártires de la independencia de Colombia.


España ha reivindicado su memoria en 1925, colocando una lápida conmemorativa en el vestíbulo de la Biblioteca Nacional de Madrid.


El insigne humanista español Marcelino Menéndez y Pelayo lo llamó: “Víctima  nunca bastante deplorada, de la ignorante ferocidad de un soldado, a quien en mala hora le confió España, la delicada empresa de la pacificación de sus provincias ultramarinas”     

 

 

Bibliografía:
“Un sabio colombiano”. Enciclopedia Estudiantil. Editorial Codex. Bs. As. 1960.

Caldas. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 500 al 699, a la altura de San Lorenzo 3400.
Se le impuso este nombre por D.  24.341 del año  1960.
Con anterioridad se denominó Cardenal Mendoza.
Recuerda al naturalista y político colombiano Francisco José de Caldas (1771 – 1816)  quien pagó injustamente con su vida en defensa de sus ideales de libertad.