CAGANCHA

Por desgraciada casualidad, al mismo tiempo que se declaraba la Independencia uruguaya, comenzaba en la Argentina la tiranía rosista y  ésta iba a ser una de las causas  de las guerras civiles en el Uruguay.


En 1834 concluyó el período presidencial de Rivera (enemigo a muerte de Rosas) siendo elegido el Gral. Oribe que no duró mucho porque hacía tres meses que Francia bloqueaba los puertos argentinos - junio de 1838 - y necesitando la escuadra bloqueadora un punto de apoyo ayudó fuertemente a Rivera, obligando a Oribe a capitular.


El gobernante depuesto ,también  acérrimo contrario a Rosas, decidió declararle la guerra imponiendo en su pueblo el terror.


Al mismo tiempo una ola de barbarie y xenofobia fomentada anegó las calles porteñas. Para vencer a sus opositores políticos, que en 1838 -1839 levantado en armas, Rosas contó  con el apoyo incondicional de tres gobernadores. Manuel López (alias Quebracho), Nazareno Benavídez,Pascual Echagüe de Entre Ríos.


Juan Manuel de Rosas, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, combinó sus planes y dirigió a sus aliados  para atacar a sus adversarios.  


Primero ordenó al general Pascual Echagüe invadir la Banda Oriental con el propósito de apoyar al ex-presidente uruguayo Manuel Oribe, acompañado por Juan Antonio Lavalleja.
El general Fructuoso Rivera, uruguayo,  (que inicialmente tenía apenas dos mil hombres) lo esperó en el norte del país y, por medio de una retirada lenta, lo fue alejando de sus bases, mientras él iba recibiendo nuevos refuerzos.


Tras un par de combates menores, el 29 de diciembre de 1839, Rivera (uruguayo) cruzó el Río Santa Lucía y en las cercanías del arroyo Cagancha disponiendo cerca de 800 hombres en la vanguardia al mando del general Anacleto Medina; 600 en el ala izquierda del coronel Ángel Núñez; en el centro estaba la infantería y la artillería, unos 700 al mando del general Enrique Martínez; en el ala derecha 500 dirigidos por el coronel Fortunato Silva y 400 de reserva almando del generalFélix Aguiar, enfrentó  a Echagüe, (rosista) cuyas fuerzas estimadas en 7.500 hombres, se ordenaban en la vanguardia y el ala derecha a 4.000 soldados al mando de los generales Justo José de Urquiza y Juan Antonio Lavalleja respectivamente.

En el centro los infantes y artilleros, apenas 500 comandados por el general Eugenio Garzón y 3.000 en el flanco izquierdo al mando del general Servando Gómez.
Esta Batalla de Cagancha fue parte de la llamada Guerra Grande.


El encuentro resultó en un principio favorable a las tropas rosistas de  Echagüe, porque sus alas de caballería derrotaron y persiguieron a las de Rivera, sin embargo esta indisciplina provocaría su dispersión, impidiendo aprovechar su éxito. En el centro la infantería federal fue repelida por la colorada que estaba atrincherada.


Finalmente Rivera ordenó a su reserva atacar al centro enemigo y  Echagüe, que no había dispuesto reserva para apoyar a sus alas en su intento de flanqueo tuvo que ordenar la retirada y después de violentas horas de fragor, debió volver a Entre Ríos con los pocos hombres que consiguió reunir.


Erróneamente, Rivera no supo sacar partido de su triunfo, dejando a Echagüe cruzar tranquilamente el río Uruguay sin perseguirlo.

 

Bibliografía:

Comisión Militar de Historia y Archivo  Jefes del Estado Mayor del Ejército en la primera centuria de la Independencia, 1829-1930. Montevideo: La Comisión, pp. 57, (1932).

Saldías Adolfo: “Historia de la Confederación argentina”. Buenos Aires 1951.

Celesia, Ernesto H: “Rosas, aportes para su historia”. Editorial Peuser. Buenos

Aires, 1954.

Ruiz Moreno, Isidoro J. Campañas militares argentinas. Tomo III. Buenos Aires: Ed. Emecé. (2008).  

 

Cagancha. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 2800 al 3699 a la altura de Crespo al 4200, barrio Acindar.

Se le impuso ese nombre por D. 24563 del año 1960.

Recuerda la batalla del 29 de diciembre de 1839, librada entre las fuerzas rosistas de Echagüe y las uruguayas del Gral. Rivera.