CABRERA TOMÁS (1740-?)

La Intendencia de Salta del Tucumán o Provincia de Salta del Tucumán fue una de las divisiones administrativas desde 1783 del Virreinato del Río de la Plata según disposición del tey de España Carlos III.

Los españoles trajeron al Nuevo continente su idioma, cultura, religión y costumbres, los cuales impusieron a la población indígena, que anteriormente había desarrollado grandes civilizaciones como la maya, la azteca y la inca.

En cuanto a nuestro territorio la cultura de Salta, como de tantas provincias argentinas del Noroeste procedía del Virreinato del Perú, la que había entrado a través de la Quebrada de Humahuaca y de los valles calchaquíes, aunque sería más destacada por su historia y estratégica posición geográfica.


Los caracteres artísticos derivados de la corriente colonizadora del norte representaban una fusión de elementos hispánicos renacentistas con el arte mestizo cuzqueño, cuyo centro sería el Cuzco, antigua capital del Imperio de los Incas, quienes se destacaron por sus grandes realizaciones materiales.


El espíritu religioso caracterizó a la cultura norteña, pues ésta desarrolló su acción cuando reinaban en España los monarcas de la Casa de Austria, que estaban sumamente ligados a la Iglesia católica, a la que insertaron en su obra evangelizadora.

REITERO: El arte colonial fue fiel reflejo del arte efectuado en la metrópoli, suponiendo el final de las representaciones artísticas autóctonas, el arte precolombino.


Varios fueron los estilos arquitectónicos que se empapelaron en América en los largos años de dominación hispánica: gótico, barroco, renacentista etcétera. Por tanto, vemos en el arte colonial los mismos estilos artísticos que se desarrollan paralelamente en el continente europeo: renacentista, el barroco y el rococó, notable sobre todo en arquitectura.


No existen mayores datos sobre los pocos autores de nuestra tierra que actuaron en las postrimerías del siglo XVIII que insertaron pinturas valiosas dentro de templos del período colonial español.

Las primeras influencias fueron del tenebrismo sevillano, principalmente de Zurbarán –algunas de cuyas obras aún se conservan en México y Perú–, como se puede apreciar en la obra de los mexicanos José Juárez y Sebastián López de Arteaga, y del boliviano Melchor Pérez de Holguín.


En Cuzco, esta influencia sevillana fue interpretada de modo particular, con abundante uso de oro y una aplicación de estilo indígena en los detalles, si bien inspirándose por lo general en estampas flamencas.


No existen mayores datos sobre los pocos autores de nuestra tierra que actuaron en las postrimerías del siglo XVII que insertaron pinturas valiosas dentro de templos del período colonial español.

En cuanto a nuestro territorio, una centuria después figura el pintor Tomás Cabrera - seguramente mestizo - no se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento, pero en función de las que proponen diversos autores que se ocupan de su vida, debió nacer entre 1721 y 1740, en la ciudad de Salta, por entonces la Gobernación del Tucumán.


Según las últimas investigaciones realizadas sobre la vida de este artista, habría nacido en 1751.


En San Juan se encontraron varias pinturas de sus autoría, por lo que en “Recuerdos de Provincia”, Sarmiento, con el apasionamiento que lo caracterizaba, al mencionarlo como escultor, pintor y arquitecto, lo llamó “el Miguel Ángel americano”. Estas obras no se conservan debido que quedaron sepultadas durante el terremoto de 1944.


Debió ser también viajero incansable - para esa época - porque rabajó en la provincia de Córdoba, en donde se conserva una Inmaculada (pintura que semeja a “La Piedad” de Miguel Ángel Buonarroti realizada en mármol.


A raíz de dicha creación, Domingo Faustino Sarmiento refiere a la universalidad de talento de este artista, diciendo que fue arquitecto, escultor y pintor; un “Miguel Ángel americano”.


En 1786 realizó un óleo de La Piedad y una imagen de Nuestra Señora del Milagro de Salta.


En Salta desplegó una proficua actividad artística, pues se conservan textos pictóricos y escultóricos atribuidos a él, siempre dentro de la temática religiosa, aunque la única de dichas obras de a que se tiene certeza que Cabrera trabajó en ella, es la Virgen del Milagro en la que se lee “Tomás Cabrera la encarnó. Año 1795, mientras las demás no llevan su firma ni ningún dato expreso que certifique su autoría.”


Luego, se fue a San Juan, donde permaneció hasta 1810, año en que opto por volver a su ciudad natal.


Además, se reconoce que trabajó en San Carlos pues figura en los libros de la Obra de la Iglesia de ese pueblo.


Se ignoran la fecha y las circunstancias de su deceso.

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Bibliografía:
Tomada de la Ordenanza Municipal 4675.
Cabrera Tomás. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde Juan María Gutiérrez a Lamadrid2100, al Este de Oroño 5700.
Se le impuso ese nombre por O. 4675 del año 1977.


Recuerda a Tomás Cabrera, escultor, pintor y arquitecto nacido en Salta, autor de la primera pintura histórica argentina. Sarmiento lo llamó “el Miguel Ángel americano”. En Salta realizó una gran actividad artística, conservándose varios textos pictóricos y escultóricos atribuidos a él, siempre dentro de la temática religiosa.