CABASSA LUIS (1799 – 1867)

La vocación del marino es la que le indica desde la hora primera de las decisiones que su labor está destinada a servir a su Patria. Luego y en virtud de ella, sabe el marino que una vez incorporado a los cuadros, su vida no se ha de desarrollar con holgura y placeres.


La vida de mar no es de galones dorados... La vida de mar es capacidad de lucha, es disciplina, y es lealtad.


Eso fue lo que supo y sintió Luis Cabassa cuando llegó al Río de la Plata y comenzó a servir a las órdenes de Brown en 1841.


Había nacido en el pueblo de Sori, Génova, Italia en 1799 y sus padres Juan Bautista Cabassa y doña Magdalena Cabassa ( primos, tal como era la usanza de los pueblos europeos en el siglo XVIII y principios del XIX).


En el año de su arribo actuó como baquiano a bordo del bergantín “Americano” mandado por Donati, asistiendo en 1842 al combate de Costa Brava librado contra las fuerzas de Garibaldi.


Por el satisfactorio desempeño realizado, fue ascendido a subteniente de marina por el gobierno de Rosas. Integró la escuadra de 13 barcos, confiada al coronel Pinedo destinada a transportar a la Banda Oriental el ejército de Oribe (fuerzas vencedoras en el arroyo Grande.


Se halló incorporado a la escuadra bloqueadora de Montevideo para setiembre de 1844, cuando fue tomado prisionero, aunque por poco tiempo por la fragata norteamericana Congreso.


En 1843 en el ataque a Paysandú fue herido de tal forma que perdió el brazo derecho, circunstancia por la que se le apodó “ El Manco”.


En esa acción consiguió llevar a sus hombres al abordaje de la balandra “Ituzaingó” y de la goleta “Pirámide”, hazañas que hicieron que don Juan Manuel de Rosas le otorgase el grado de capitán de marina.


Acota el historiador Vicente Cutolo: “Sus hazañas le hicieron famoso, especialmente por las rápidas maniobras que realizaba, en las costas del Uruguay y Paraná, que según se dijo conocía como el mejor de los prácticos criollos”.


La caída de Rosas le alejó momentáneamente de la carrera naval pero recién en 1853 se le dio el alta de la Escuadra de la Confederación.


En ese mismo año el hijo del general Urquiza, (Diógenes) encargado de negocios de la Confederación en la Banda Oriental le ofreció en nombre de su padre un cargo en la escuadrilla en formación para oponerse al poderío naval de Buenos Aires.


Con el vapor de guerra “El Correo”, Cabassa logró capturar los barcos Maipú, 25 de Mayo y Merced que pasaron a engrosar la escuadra confederada.


Urquiza sospechaba de la lealtad del marino pues lo visitaban frecuentemente italianos ligados a los hombres de Buenos Aires, quienes se vendían al mejor postor. A raíz su barco fue entregado a José María y Bartolomé Cordero bajo la comandancia de un marino norteamericano John Hastael Col quien ofreciera sus servicios a cambio de una significativa cantidad de dinero.


Con ese negocio, la Confederación perdió el dominio de los ríos que tanto le había costado conseguir al itálico Cabassa.


Promovido a coronel graduado en 1856 intervino en el combate naval librado frente a San Nicolás en 1859, contra la escuadra porteña (cuando aún Bs. As. estaba separada de la Confederación).


Cuatro años más tarde, pidió el retiro del arma. A pesar de ello el Presidente Mitre lo incorporó a la Plana Mayor, en mérito a sus esfuerzos ofrecidos a la Patria que había adoptado.


Así fue Cabassa un marino sin cálculos ni dobleces y sin flaquezas, aunque no fuese un argentino nativo.


Falleció en San Fernando, provincia de Bs. As.,  a los 68 años acompañado de su esposa italiana María Galante.

 

 

Bibliografía:
Yabén: “Biografías Argentinas”. Tomo II. Pág. 601 y sig.

Cabassa. Calle. Topografía:
Corre de SO. a NE. Desde 800 al 1200.
A la altura de Av. Sorrento 1900 a la calle Washington 1600.
Se le dio este nombre por D. N° 24.565 de 1960.
Recuerda al coronel Luis Cabassa (1799 – 1867), que sirvió a las órdenes de Brown y mandó la escuadra de la Confederación Argentina en la lucha por la Unidad nacional.
Anteriormente era conocida por calle Unión.