CAAGUAZÚ (Batalla librada el 28 de noviembre de 1841)

Las muertes de Facundo Quiroga, de los hermanos Vicente y Guillermo Reynafé (acusados por Rosas de la muerte de Quiroga) y de Estanislao López (el caudillo de Santa Fe en 1838,  abrieron el camino  a Rosas para intervenir en las situaciones y conflictos provinciales.


En la mayoría de los casos, Rosas logró la adhesión de los gobernadores, en Entre Ríos obtuvo el apoyo del gobernador Pascual Echagüe, en Santa Fe impuso al descontrolado Juan Pablo López (hermano del fallecido gobernador) y subordinó provisoriamente a Corrientes, tras derrotar al gobernador Berón de Astrada (sublevado contra Rosas en 1839).


Virasoro al contemplar desde la margen oriental del río Uruguay, las devastaciones cometidas en su provincia natal Corrientes, por las tropas rosistas al mando del general Pascual Echagüe se decidió tomar las armas junto con otros valientes hijos de su tierra.

 

Era el año 1839...actuaría  primero en la escaramuza del Rincón de Yi y después  en el Paso de Ceferino  siendo  ascendido a teniente por su arrojo y sentido táctico.

En la sangrienta batalla de Estingana en agosto de 1840,  sus tropas se llenarían  de gloria, pero el 28 de noviembre de 1841 un hecho definitorio para su provincia y para su espíritu de revancha, sería la batalla de Caaguazú, ganada  a las fuerzas entrerrianas de Echagüe, junto al Gral. José María Paz quien luego de una larga prisión – más de ocho años  - habiendo  logrado huir de Buenos Aires, se había  refugiado en Montevideo.


En el año 40 reaparecería en Corrientes para organizar un nuevo ejército que habría de luchar contra la tiranía.

Virasoro al frente de su escuadrón “Uruguay” cumpliría la misión de engañar al enemigo conduciéndolo mediante una habilísima maniobra al famoso “embudo trampa” que le armara el general  Paz.


Agrega González Arrili: “Las operaciones previas del ejército unitario serían tan matemáticamente exactas que causaron la admiración de los mismos adversarios derrotados”.


La batalla de Caaguazú, que significa “yerba Grande” en el vocabulario guaraní fue de las más encarnizadas de las cuantas libradas por las armas argentinas, se cita siempre como modelo de táctica por la habilidad que demostrara  su comandante según las altas esferas militares de entonces.


Los correntinos estimulados aún con el recuerdo de Caaguazú redoblarían  esfuerzos  luchando con bravura y encarnizamiento en la batalla posterior, llamada de Arroyo Grande o del Palmar.


Al Gral. Paz le costó 53 muertos, 71 heridos y 61 soldados dispersos y cuyo éxito  constituyó un paradigma de conducción y de estrategia que honra la memoria de su jefe.

 

Bibliografía:
De la Vega Julio C: “Consultor de Historia Argentina”  Buenos AireS. 1994.

Caaguazú. Pasaje. Topografía:
Corre de Este a Oeste desde el 3300 – 3499 y desde 3700 - 3799 y desde 3900 – 4000 a la altura de Cafferata 3300, Constitución 3300 y Lavalle 3300.

Se le impuso ese nombre por el D. 24563 de 1960.
Recuerda a la batalla librada da el 28 de noviembre de 1841.