BURMEISTER CARLOS GERMÁN (1807 – 1892)

En 1812 y a iniciativa de Rivadavia, el Primer Triunvirato abrió en Buenos Aires, un Museo de Ciencia Naturales, organismo que en tiempos de Rosas perdió toda importancia, pues solo se conservaban algunas colecciones mineralógicas.


Burmeister se  graduó en medicina en 1829, y se doctoró en filosofía. Actuó como cirujano en el servicio militar obligatorio pero luego decidió dedicarse a las ciencias naturales.


Luego de cumplir etapas de especialización comenzó a enseñar zoología en la Martin Luther University, en la ciudad de Halle (Sajonia-Anhalt), Alemania, desde 1837 a 1861, ejerciendo además la dirección del Museo de Zoología.


Datan de esta época sus trabajos de entomología, que concluyeron en 1832 con la edición del Handbuch der Entomologie (Manual de Entomología). Actuó durante breves años en política siendo elegido diputado.


En 1843 publicó su célebre "Historia de la Creación" que tuvo 6 ediciones y fue traducida a 5 idiomas teniendo una notoria influencia entre la intelectualidad europea de esa época. Dicha historia fue elogiada por Alexander von Humboldt, quien le escribió desde Potsdam y le consiguió un subsidio real para visitar Brasil.


De esta manera viajó en 1850 a Río de Janeiro y Minas Gerais, regresando a Alemania en abril de 1852. Resultado de ese viaje es su obra Sinopsis de los animales de Brasil. y hubo publicado sus observaciones en dos volúmenes titulados “Viajes por los Estados del Plata”

Entre 1851 y 1853 publicó su obra Vistas geológicas para la historia de la Tierra y sus habitantes.


Una vez más volvió a América gracias a que Humboldt le consiguió una recomendación del rey de Prusia.


Llegó a Buenos Aires en 1857 donde conoció el Museo Público de Buenos Aires y viajó a Rosario para pasar luego a Paraná, sede del Gobierno de la Confederación Argentina.


Allí las autoridades le autorizaron a viajar a Mendoza, donde permanecería un año. Carlos Burmeister describió todo lo que observaba: el paisaje, el gaucho, el asado, el mate, las viviendas etc. En particular al algarrobo y sus usos domésticos y como alimento para el ganado.


En 1854 fue creada la Asociación Amigos de la Historia Natural del Plata, entre cuyos miembros fundadores se destacaron el naturalista Javier Muñiz y el publicista Ricardo Tuller, en el cargo de secretario quien se dedicó con vehemencia a la tarea de mejorar el Museo, cuyas instalaciones fueron trasladadas al antiguo edificio de la Universidad.

En abril de 1858 Burmeister volvió a Paraná provincia de Entre Ríos, donde durante nueve meses fue propietario rural. Junto con su hijo mayor Germán con quien realizó estudios geológicos y paleontológicos en la zona.

En 1859 recorrió  la ciudad de Rosario, Córdoba, y Tucumán donde permaneció seis meses, explorando después Catamarca y La Rioja para cruzar a Chile y viajar a Panamá para regresar a Europa, a su cátedra de Halle.


Publicó  entonces su Viaje a los Estados del Plata, con referencia especial a la constitución física y el estado de cultura de la República Argentina.
Sus grandes deseos de volver a las regiones que había visitado unido a cierto desencanto producidos por motivos políticos en su país lo decidieron a renunciar a su cátedra y volver a la Argentina donde el presidente Bartolomé Mitre y su ministro Domingo Faustino Sarmiento, a quien siempre admiró y apreció, lo nombraron Director del Museo de Buenos Aires en febrero de 1862.


Museo, que había sido desmantelado después de Caseros, y que él le daría vida  al hacerse cargo ante el  ofrecimiento  de Sarmiento. Convirtió la desordenada reunión de materiales que encontró en verdaderas colecciones científicas.


Ejerció ese cargo con gran eficacia durante 30 años trabajando especialmente sobre los mamíferos fósiles pampeanos y describiéndolos en la Revista Farmacéutica. Ordenó la colección que había en el museo, incrementándola como el célebre Smilodon de Muñiz, al insertarle sus hallazgos.


Desde entonces fue considerado el fundador científico de dicho organismo ameritado  por el crecimiento de las  de las colecciones paleontológicas con los fósiles hallados por Muñiz en las barrancas del río Luján y por Bravard en las riberas del Paraná.

 Gutiérrez que desde joven se había desempeñado en el Departamento Topográfico, unía a sus condiciones de humanista un acentuado interés por la ciencia, que revelara  al crear y presidir en su gestión rectoral el Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad  con el nombre Asociación Amigos de la Historia Natural.   Institución  que el   físico alemán Burmeister en 1866 transformaría  en  Sociedad Paleontológica.


Además de su acción a favor del conocimiento de la evolución de la vida en esta región del planeta escribió obras de gran envergadura “Descripción física de la República Argentina” y “Manual de Entomología” y “Anales del Museo.


Su vida fue una constante  lucha, la debió templarlo hasta convertirlo en un ser austero y de muy pocas palabras, que sólo se animaba a hablar de sus conocimientos. Bastaba sólo una pregunta científica para convertir su mudez en locuacidad.

Aún  en  su vejez desplegó una febril tarea científica. Falleció en 1892.

 

Bibliografía:

“Historia de la ciencia argentina”. México, 1949.

“la evolución del pensamiento científico en la Argentina”. Buenos Aires, 1954.

 

Burmeister. Cortada. Topografía:

Corre de Este a Oeste desde 3300 hasta 3399, a la altura de Crespo 900.

Carece de designación oficial

Recuerda a Carlos Germán Burmeister (1807 – 1892) mundialmente conocido por sus trabajos paleontológicos.