BREMEN

Ciudad situada en el noroeste de Alemania, y es la capital del estado de Bremen. Está ubicada a orilla del río Weser, cerca del mar del Norte.

Soporta un ingente tráfico de mercancías y cuenta con magníficas instalaciones para el transporte por ferrocarril.

Junto con Bremerhaves, en antepuerto que canaliza el tráfico de embarcaciones de mayor calado, es la segunda área portuaria del país. ; la naviera es la principal industria de la ciudad, además de la electrónica, la ingeniería aerospacial, el refinado de azúcar, la elaboración de cerveza, la fabricación de cuerdas, la química, el tabaco, la alimentaria y la del yute.

Es también un centro comercial de primer orden para productos como el algodón, el tabaco, el café y el arroz. Cuenta con una universidad, inaugurada en 1970.


La ciudad está formada por dos zonas bien diferenciadas, el Altstadt (centro histórico) situado en la margen derecha del Weser, y el Neudtadt (parte moderna) en la margen izquierda. Ambas secciones están comunicadas mediante tres puentes. El casco antiguo de la ciudad, con sus angostas y tortuosas calles y casa con tejados de pizarra, conserva un aire medieval.

Entre las construcciones arquitectónicos más sobresalientes destacan la catedral románica de San Pedro (comenzada en el siglo XI), el Rethaus (ayuntamiento), que data del XV, y que combina los estilos gótico y renacentista, y el Schütting (antiguo mercado) construido en el siglo XVII.

La parte nueva de la ciudad ha sido bien diseñada y tiene además de modernos edificios y comercios, varios museos de arte. Entre ellos destaca el dedicado a la obra de Paula Modersohn- Becker, una de las fundadoras del grupo artístico Worpwede, formado por artistas y escritores cuyas ideas estaban muy próximas a las de los prerrafaelistas.


En el transcurso de las campañas de Carlomagno que pretendía cristianizar las tribus paganas de la Alemania septentrional, la ciudad fue un centro misionero, y más tarde, en el 787, sede episcopal.

En el 848 los normandos destruyeron la ciudad de Hamburgo, hasta entonces sede arzobispal, por lo que ésta hubo de ser traslada a Bremen. En el 956 Otón I, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico concedió al arzobispo la potestad de gobernar la ciudad y convertirla en ciudad mercantil.

Desde entonces y durante los siguiente 450 años fue una de las ciudades comerciales más importantes del continente, y pasó a ser miembro de la Liga hanseática de 1358.

La población se enzarzó durante este periodo en una continua lucha por la independencia, primero contra el arzobispado, y más tarde, contra la cada vez más poderosa hegemonía de los comerciantes.

Del poder del clero se liberó a mediados del siglo XIV, pero la clase mercantil consiguió vencer la prolongada resistencia del pueblo llano y finalmente, en 1433, se hizo con el control de la ciudad.


El movimiento de la reforma protestante encontró en Bremen, un fuerte apoyo, y en 1646 obtuvo el reconocimiento de ciudad imperial independiente.

Los términos de la Paz de Westphalia (1648) que puso fin a la guerra de los Treinta años, establecían que la ciudad pasara a ser una posesión sueca. Poco después, en 1666, tuvieron lugar en Bremen revueltas contra los gobernantes suecos, gracias a las cuales consiguieron cierta autonomía, aunque la independencia llegaría en 1741.

En el siglo XIX llegó a desarrollar un próspero tráfico comercial con los países de la otra parte del Atlántico. Durante la II guerra Mundial la ciudad sufrió graves daños como consecuencia de los bombardeos afectados por las tropas aliadas.