BRASSEY TOMAS (1805 –1870)

El ferrocarril fue protagonista del proceso de cambio y modernización de nuestro país en la segunda mitad del siglo XIX.


Reynaldo Uribe en su artículo “El tren”: “El primer ferrocarril circuló en Inglaterra  en 1825, uniendo los 19 kilómetros que separaban Scocton de Darlington. Llevaba 8 vagones. Luego siguió el tramo Liverpool – Manchester. En 1602 en Newcastle, Inglaterra se construyeron vías   con rieles de madera (ya se usaban en Alemania) para trasladar las vagonetas cargadas con mineral.


Más el avance más importante  y trascendente se produjo cuando George Stephenson  resolvió un sistema  de tendido de rieles para que pudieracircular por él la locomotora  a vapor, en reemplazo de las barras de hierro colado.
En la provincia de Santa Fe el ferrocarril fue un importantísimo factor en la vinculación  de los asentamientos rurales con los centros de consumo, pero además el origen de muchas colonias agrícolas en el territorio prácticamente despoblado, y por lo tanto poco productivo.


 El Central Argentino, segundo dentro de nuestro país, tenía como objetivo destinado a unir el puerto de Rosario con Córdoba.


El ingeniero norteamericano Alan Campbell  que había sido  contratado por Guillermo Wheelright  para realizar estudios sobre la construcción de un ferrocarril en Chile – propuso a  Urquiza  la posibilidad de un ramal ferroviario que uniera Córdoba con Rosario.


Es importante recordar que el 12 de enero de 1854, una ley de la provincia de Buenos Aires acordó  la concesión para que un grupo de  empresarios porteños construyera la primera línea  ferroviaria  del país que se extendiera  desde Buenos Aires hacia el oeste, indefinidamente.


 El 19 de agosto de 1857 se inauguró en Buenos Aires el primer ferrocarril argentino con un recorrido de 10 kilómetros.


Urquiza  al comprender  inmediatamente  que el signo del progreso de la época eran las comunicaciones encargó a Campbell un proyecto  que sería un tramado de vías que activaran el comercio entre las provincias de la Confederación.

 

 Campbell elaboró un proyecto -  que aún existe, pero no se lo utiliza – que abarcaba extendido de vías, equipamiento y mantenimiento del servicio que uniría Rosario con Córdoba y partiendo de allí llegaría hasta Cuyo y otros puntos del país.   Como no se contaba con el  capital suficiente para una obra de tal envergadura, fue por ley nacional de 1863 que el presidente Mitre concedió  la ejecución del mismo a los norteamericanos Buschethal y Wheelwright éste último había conseguido un empréstito británico).

 
Las obras se multiplicaron, los barcos llegaban a los precarios muelles cargados de carbón, hierros, rieles y repuestos, se contrataron peones por miles e ingenieros  como el inglés Tomás Brassey.


Brassey había nacido en Baerton, Inglaterra en 1805, arribando a nuestra ciudad por 1865, munido de una gran trayectoria porque muy joven había asistido en su tierra natal a la inauguración del primer puente ferroviario en West Auckland.


La locomotora construida en los talleres del Central significó el ímpetu modernizante de Brassey quien fuera apoyado por capitales ingleses y la burguesía rosarina.


Brassey amasó una fortuna ilimitada y a la vez fue un socialista utópico que se interesaba por la construcción de viviendas para empleados del Central.


“A su muerte y no obstante algunas pérdidas experimentadas, dejó una abultada fortuna, de 150.000 pesetas, sin contar vasta propiedades” acota el historiados Mikielievich.


El año de su fallecimiento coincidió con el primer viaje público del Ferrocarril Central Argentino desde Rosario a Córdoba, desde la estación cuyas estructuras hoy perduran en Wheelwright y Corrientes.

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.
Uribe H. Reynaldo en su fascículo “El tren” de la “Colección Historias de nuestra región”: Editorial Subsecretaría de la provincia de Santa Fe.

Tomás Brassey.  Avenida Topografía:
Corre de E a O desde el 6700 al 8400. Nace en EE.UU. 200 bis, a la altura de Eva Perón 7800.
Recuerda a Tomás Brassey, nacido en Inglaterra quien se trasladó a nuestro país junto a los ingenieros Wheelwright y Whytes, trabajando en la construcción del Ferrocarril Central Argentino en la línea a Córdoba