Según Evaristo Carriego, Borges consideraba que había heredado dos tradiciones de sus antepasados: una militar y otra literaria. Su árbol genealógico lo entronca con ilustres familias argentinas de estirpe criolla y anglosajona, así como también española y portuguesa.
Por otra parte, Alejandro Vaccaro nos dice: Los datos biográficos de Borges nos permiten visualizar un mundo y una historia donde confluyen las dos tradiciones: La criolla y la anglosajona.
En ese espacio de encuentro se educo Georgie, un precoz y fanático lector muy pequeño, dando señales de su gran pación: La escritura.
El camino recorrido hasta su consagración como escritor, además de los momentos que dejaron marcas en el hombre y su obra son narrados en sus múltiples libros.
Jorge Luis nació el 24 de agosto de 1899 a los ocho meses de gestación, en una casa porteña de fines del siglo XIX con patio y aljibe, dos elementos que se repetirán como un eco en sus poesías.
Su casa natal estaba en la calle Tucumán 840, pero su infancia transcurrió un poco más al norte, en Serrano 2135, en el barrio porteño de Palermo.
Borges había elegido la carrera militar desde su temprana juventu,d pero una muerte familiar lo hizo desistir.
Su bisabuelo materno, el coronel Manuel Isidoro Suárez tuvo una activa participación en las batallas decisivas de nuestra independencia a su vez su abuelo Isidoro Acevedo fue comisario de los frutos del país y participo en la batalla de Cepeda y Pavón.
En cambio en su línea paterna, su abuela había nacido en Staffordshire, un pequeño condado al norte de Birmingham, en el centro geográfico de Inglaterra. Fue educado en el marco de una familia religiosa y con inclinaciones literarias.
Los padres de Jorge conjugaron un matrimonio cuya principal preocupación fue formar un genio literario del niño nacido el 24 de agosto 1899. Le habían inculcado el amor por la lectura desde muy pequeño.
En su casa se hablaba tanto castellano como inglés, por influencia de su abuela materna, Frances Haslam, oriunda de Staffordshire; por ende, Jorge Luis creció como bilingüe.
En la biblioteca de su padre se realizaban tertulias literarias los domingos por la noche a las que concurrían entre otros Evaristo Carriego, Lafinur y Alfredo Palacios entre otros.
El inicio de su educación formal a los 9 años y en una escuela pública fue una experiencia traumática para Borges, porque los compañeros se mofaban de aquel sabelotodo que llevaba anteojos, vestía como un niño rico, no se interesaba por los deportes y hablaba tartamudeando.
Durante los cuatro años de su permanencia en ese colegio, Borges no aprendió mucho más que algunas palabras en lunfardo y varias estrategias para pasar desapercibido.
Jorge paso por las escuela de varones Nº 1 un año después al colegio Nacional Manuel Belgrano emplazado en aquel entonces la Av. Santa Fe 1646.
En 1914 la familia Borges decidió viajar a Europa y por razones de la guerra se instalaron en Ginebra, cantón francés de la dispersa Suiza.
Borges viajó con su familia a Suiza por 4 años, donde estudió en el Collège de Genève. La familia viajaría extensamente por Europa, incluyendo España.
Regresó a Argentina en 1921, y comenzó a publicar sus poemas y ensayos en revistas literarias ultraístas mientras trabajaba como bibliotecario, profesor y conferenciante.
Sus dos libros más conocidos son "Ficciones" y "El Aleph", publicados en la década de 1940, son recopilaciones de cuentos conectados por temas comunes como los sueños, los laberintos, las bibliotecas, los espejos, los autores ficticios y las mitologías europeas; sus argumentos exploran ideas filosóficas relacionadas, por ejemplo, con la memoria, la eternidad, la posmodernidad y la metaficción.
Borges en 1921:
El 4 de marzo de 1921, junto con su abuela paterna Frances Haslam, quien se les había unido en Ginebra en 1916, sus padres y su hermana, Borges embarcó en el puerto de Barcelona en el Reina Victoria Eugenia, que los devolvería a Buenos Aires. En el puerto los esperaba el escritor, filósofo de la paradoja y humorista surreal Macedonio Fernández, cuya amistad Borges heredaría de su padre.
El contacto con Buenos Aires llevó al poeta a una relación exaltada de descubrimiento con su ciudad natal. Así comenzó a dar forma a la mitificación de los barrios suburbanos, donde asentaría parte de su constante idealización de lo real.
Ya en Buenos Aires publicó en la revista española Cosmópolis, fundó la revista mural Prisma (de la que solo se publicaron dos números) y también publicó en Nosotros, dirigida por Alfredo Bianchi. Por esa época conoció a Concepción Guerrero, una joven de dieciséis años de quien se enamoró.
En 1922 visitó a Leopoldo Lugones junto a Eduardo González Lanuza para entregarle el último número de Prisma.
En agosto de 1924 fundó la revista ultraísta 'Proa' junto con Ricardo Güiraldes, autor de Don Segundo Sombra; Alfredo Brandán Caraffa y Pablo Rojas Paz, aunque paulatinamente iría abandonando esa estética.
Después de un año en España e instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, Borges colaboró en algunas revistas literarias y con dos libros adicionales, Luna de enfrente e Inquisiciones —que nunca reeditó—, establecería para 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia.
En los siguientes treinta años Borges se transformaría en uno de los más brillantes y más polémicos escritores de América.
Cansado del ultraísmo, que él mismo había traído de España, intentó fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad. Escribió cuentos y poemas sobre el suburbio porteño, sobre el tango y sobre fatales peleas de cuchillo, como Hombre de la esquina rosada y El puñal.
Pronto se cansó también de este -ismo- y empezó a especular por escrito sobre la narrativa fantástica o mágica, hasta el punto de producir durante dos décadas —desde 1930 a 1950— algunas de las más extraordinarias ficciones del siglo xx: Historia universal de la infamia, Ficciones, El Aleph, entre otros.
Más tarde colaboró, entre otras publicaciones, en Martín Fierro, una de las revistas clave de la historia de la literatura argentina de la primera mitad del siglo xx.
Esa revista polemizó respecto de sus escritores propios, que en el contexto de reunirse en confiterías de la zona céntrica como la denominada Richmond se conocieron como Grupo Florida, versus los escritores que publicaban en la Editorial Claridad y se reunían en el Café El Japonés identificados como Grupo Boedo, rivalidad que quedó en la historia de la literatura argentina, pese a que Borges le restaría posteriormente trascendencia.
No obstante su formación europeísta, reivindicó sus raíces argentinas y en particular las porteñas, en poemarios como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929). Compuso letras de tangos y milongas, si bien rehuyó la sensiblería del inconsolable tango-canción y el manejo sistemático del lunfardo, que infunde un aire artificioso a las sencillas coplas.
En sus letras y algunos relatos se narran las dudosas hazañas de los cuchilleros y compadres, a los que muestra en toda su despojada brutalidad aunque dentro de un clima trágico, cuando no casi épico.
En 1930 Borges publicó el ensayo Evaristo Carriego gracias al editor Manuel Gleizer y prologó una exposición del pintor uruguayo Pedro Figari. Además, conoció a un joven escritor de solo 17 años, que luego sería su amigo y con el que publicaría numerosos textos, Adolfo Bioy Casares.26 En el primer número de la revista Sur, dirigida por Victoria Ocampo, Borges colaboró con un artículo dedicado al coronel Ascasubi.
En ese primer número, publicado en 1931, también contribuyeron la propia Victoria Ocampo, Waldo Frank, Alfonso Reyes Ochoa, Jules Supervielle, Ernest Ansermet, Walter Gropius, Ricardo Güiraldes y Pierre Drieu La Rochelle.
Borges publicó dos años más tarde una colección de ensayos y crítica literaria titulada Discusión, la que abarca temas tan diversos como la poesía gauchesca, la Cábala, temas filosóficos, el arte narrativo y hasta su opinión sobre clásicos del cine.
En una reunión en la casa de Bioy Casares y Silvina Ocampo, Borges conoció en agosto de 1944 a Estela Canto, una joven atractiva, inteligente, cultivada y poco convencional, que llamó su atención —acostumbrado a tratar en los círculos literario y social con mujeres convencionales de la clase media o alta— y de quien se enamoró sin ser correspondido. Estela era una mujer vanidosa y hasta su muerte se ufanaba de haber conquistado el amor, y después la amistad de Borges, así como de haber sido la destinataria de una colección de cartas de amor que mostraban hasta qué punto el autor de Ficciones, que detestaba el sentimentalismo en la literatura, podía ser profundamente sentimental en la vida.
La obra de Borges ha contribuido ampliamente a la literatura filosófica, al género fantástico y al posestructuralismo, e influyó profundamente en el realismo mágico de la literatura latinoamericana durante el siglo XX.
En el mapa que conforma el itinerario, Rosario aparece como la ciudad con mayor cantidad de conferencias de Borges, luego de la ciudad de Buenos Aires. Según la investigación, entre 1949 y 1955, el escritor dictó 18 charlas en la ciudad. Sobre ellas, en algunos casos, se publican reseñas o crónicas de la disertación, algunas de ellas publicadas en La Capital.
En otras fuentes, explicitan que nuestro biografiado en sus primeras visitas a nuestra ciudad no era el escritor consagrado que llegó a alcanzar en su futuro, sin embargo integraba la pleyade de personas inquietantes por las letras.
El Club Hebreo Argentino, la Facultad de Derecho, Amigos del Arte, Amigos de Francia y la Sociedad de Ingenieros, Arquitectos y Constructores de Obras figuran entre las instituciones que en el período investigado recibieron a Borges en Rosario.
La primera etapa de la investigación para reconstruir el "mapa del habla de Borges" consistió en un trabajo de campo en las ciudades en donde tuvieron lugar las conferencia, "con el objetivo de encontrar las huellas de esa oralidad y recomponer el recorrido".
No solo realizó conferencias, sino también entrevistas y charlas en el ex Hotel Italia, donde actualmente es sede de la Universidad Nacional del Litoral.
Su primer registro en nuestra ciudad data en el año 1949, mientras que el último fue un año (aproximadamente) antes de morir. La ha visitado tantas veces que se comenta que suman una cantidad de 35 venidas desde Buenos Aires a nuestra ciudad.
En 1955 fue nombrado director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina y profesor de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires.
A la edad de 55 años quedó casi completamente ciego; numerosos investigadores han sugerido que su ceguera progresiva lo motivó a crear símbolos literarios innovadores a través de la imaginación, así como a preferir la poesía y los cuentos breves a las novelas.
En 1972 viajó a Estados Unidos, donde recibió numerosas distinciones y pronunció conferencias en diversas universidades. A su regreso a Buenos Aires publicó el libro de poemas El oro de los tigres y el 24 de agosto, día de su cumpleaños, recibió un homenaje singular: la publicación en forma privada de su cuento El otro. Un año después fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y, paralelamente, solicitó su jubilación como director de la biblioteca nacional.
En 1973 reunió por primera vez en un volumen sus Obras Completas, editadas por Emecé.
Durante los años sesenta, su trabajo fue traducido y publicado en los Estados Unidos y en Europa.
En 1961 llegó a la fama internacional al obtener el primer Premio Formentor, que recibió junto a Samuel Beckett.
En 1971 ganó el Premio Jerusalén; su reputación internacional se consolidó entre estos años, ayudado por la disponibilidad de las traducciones al inglés de su obra, por el éxito de Cien años de soledad de García Márquez y por el boom latinoamericano, aunque su participación en él es relativa.
María Kodama conoció al escritor argentino Jorge Luis Borges en unas sesiones de estudios literarios gracias a su condición de licenciada en Literatura y el interés compartido en las lenguas anglosajonas. Posteriormente iniciaron estudios del islandés, idioma en el que Borges estaba interesado, por considerarlo una lengua madre.
Luego de ser compañera de estudios (en numerosas entrevistas negó rotundamente haber sido su secretaria personal),3 en 1975 viajaron juntos a Estados Unidos. Colaboró con él en los libros Breve antología anglosajona (1978) y Atlas (1984), testimonio de los viajes que realizaron juntos por el mundo, y en la traducción del Gylfaginning, primer libro de la Edda Menor de Snorri Sturluson, que se publicó bajo el título La alucinación de Gylfi.
En 1978 se estrenó la película Borges para millones, dirigida por Ricardo Wullicher, en la cual aparece Kodama.


El 26 de abril de 1986 se casó con el escritor, pocos meses antes de la muerte de éste. El casamiento se realizó por poderes en Asunción (Paraguay).
Fue fundadora y directora de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, con sede en Buenos Aires.
Borges dedicó su último libro "Los conjurados, a la ciudad de Ginebra", donde falleció y fue enterrado en 1986.
Bibliografía:
La expuesta en el texto.
María Ester Vázquez: El bastón con virola de plata.
Borges: Todo es historia. Revista n. 385 Agosto de 1999.
Borges. Topografía: El Honorable Concejo Deliberante aún no ha honrado con su nombre, una arteria de la ciudad.
Según nos informa en el programa televisivo “Captura de pantalla” del mes de octubre de 2024 con el título “El vinculo del escritor con Rosario”: Borges visito nuestra ciudad 35 veces. El primer registro de sus visitas fue en 1949 (cuando aun no era el consagrado escritor argentino) y la última fue un año antes de morir, en 1984. Rosario figuraba como la ciudad más elegida después de Buenos Aires para dar conferencias, charlas y entrevistas, haciéndolo en el consagrado “Hotel Italia” hoy sede del Rectorado de la UNR.