BOMAN ERIC (1867 – 1824)

Arqueología, significa etimológicamente “estudio de lo antiguo.”


A finales del siglo XVIII el término se va concretando al estudio de los restos de civilizaciones antiguas.


Con mejor criterio se entiende por arqueología un método científico utilizable para descubrir las obras del hombre a través del tiempo.
Sentadas la bases de la arqueología como ciencia, en el siglo XIX se desarrolló una constante actividad de descubrimientos y excavaciones que prosiguieron con el siglo XX con técnicas más depuradas.


Los restos de las etnias, pre, proto e históricas son abundantes en el inmenso ámbito territorial argentino, constituyendo la atracción de consagrados arqueólogos del Viejo Mundo.


Esto ocurrió con el estudioso Eric Boman, nacido en Falum, Dalecarlia (Suecia) el 5 de junio de 1867. Desde muy joven sintió predisposición hacia los estudios etnográficos y arqueológicos de América. En 1888, embarcóse hacia el Río de la Plata, internándose después en las selvas del Chaco.


Durante el período presidencial de Juárez Celman fue designado como profesor del Colegio Nacional de Catamarca, a la que convirtió en el centro de sus actividades científicas, lanzándose a viajes y excavaciones en esa región del noroeste, donde habitaron las principales culturas de nuestra geografía bajo el influjo de los mayores centros andinos de la América indígena.

Estudió en profundidad el pueblo diaguita, sus antigüedades y otros hallazgos que hicieron que llegara a la conclusión que aquella era una raza compacta, con sentido de unidad.


Fue Boman uno de los más laboriosos, cultores de esa ciencia en terruños áridos, inhóspitos, ocupados hace una parva de siglos por comunidades que desaparecieron dejando sus rastros escondidos.
En 1901 realizó un primer viaje como miembro de la misión sueca dirigida por Erland Nodenekiold hacia las provincias de Salta, Jujuy y Bolivia.
Se las soledades de la puna jujeña halló un cementerio con urnas funerarias diaguita en el Arroyo del Medio, en el dpto. de Santa Bárbara (Jujuy) hallazgo que asentó en una monografía.

En 1903 pasó a integrar otra nueva misión, la del marqués de Crequi Montfor Senechal de la Grange abordando otra vez Salta y sus alrededores. Sobre los estratos sedimentarios encontró Boman roca con morteros múltiples y pinturas rupestres, restos de tinajones y cerámicas, estudiando además el problema de los famosos túmulos indígenas del valle de Lerma. Su obra “Antiquites de la region andine de la Republique Argentine et du desert d´Atacama” sirvió de base para una publicación que realizó en París en 1904 y otra “L´Homme Prehistrique” en 1908. Es la síntesis de lo obtenido en sus viajes y grado de cultura de las poblaciones prehistóricas e históricas del noroeste argentino.


Durante seis se dedicó en París al estudio y ordenación de los hallazgos por él recogidos y hasta que fue convocado nuevamente por el gobierno argentino para que organizara una expedición científica a las provincias de La Rioja Y Catamarca, misión que cumplió con éxito siendo enorme los materiales arqueológicos recogidos. En 1916 fue designado jefe de la Sección Arqueológica del Museo de Historia Natural de Buenos Aires cargo en el que permaneció ocho años.


La muerte lo sorprendió en el momento de entregar a la imprenta los resultados de la expedición realizada a una provincia norteña, titulada “Estudios arqueológicos riojanos ” cuya primera parte publicó el Museo de Historia Natural con el título de “Cementerios de párvulos del norte de La Rioja” y los cinco partes siguientes constituyó el tomo XXXV de los Anales del Museo.


Falleció en Buenos Aires el 29 de noviembre de 1924 a los 57 años y sus restos fueron inhumados en el cementerio Alemán.


El diario La Nación dijo: "Con Boman pierde la arqueología americana uno de sus mejores y pocos hombres.”

Su biblioteca personal que contaba con un caudal de 2600 volúmenes fue donada en 1927 al Museo de Historia Natural “Bernardino Rivadavia”

Bibliografía:
Piccirilli, Romay y Gannello: "Diccionario Histórico Argentino." Tomo I.
Cutolo Vicente: "Nuevo diccionario biográfico argentino." Tomo I.

Boman. Cortada. Topografía:
Corre de E. a O. desde el 2900 al 3699 desde Ovidio Lagos al 5100 hasta Cosntitución al 5100.
Se le impuso ese nombre por D. 24209 del año 1959.
Recuerda a Eric Boman, uno de los mejores arqueólogo mundiales, llegado a nuestro país en 1888. Supo reunir una hermosa biblioteca de 2600 volúmenes de arqueología y etnografía sudamericanas.