BOLIVIA

Su nombre se debe al Libertador Bolívar y su primitiva capital: Sucre, en homenaje al vencedor de Ayacucho.

El territorio de la república de Bolivia perteneció al poderoso imperio de los Incas, y durante la conquista dependió del virreinato del Perú. Creado el virreinato del Río de la Plata en 1776, por Carlos III, paso a formar parte de éste.

La república boliviana está ubicada en la América del Sur,  lindante al N. y al  E. con Brasil; al  S..E. con  Paraguay, al S. con Argentina  y al O. con Chile y Perú.

Está situada entre los 9° 40´ y 23° de latitud S. y entre los 58° y 70° de longitud O. de Greenwich.

Se divide en tres áreas bien diferenciadas: la interandina, la amazónica y la del Plata.

 

El área interandina o Macizo Boliviano (perteneciente a los Andes) presenta un paisaje seco y polvoriento. Entre la fauna se destacan guanacos, cóndores, vizcachas, vicuñas, y  llamas. En la flora predomina la oca, guinea, patatas y tala. Ricos yacimientos minerales, ofrecen producciones explotadas desde los primeros tiempos de la conquista.

La región amazónica comprende el norte y consta de dos subregiones: la montañosa y la de los llanos, aquella surcada por valles profundos y extensas quebradas y ésta  primero de pobre verdor siguiendo a mayor latitud se convierte en una extensa vega de pródiga vegetación con impenetrable bosques. La fauna y la flora son muy ricas. Se obtienen café, cacao, algodón, arroz y frutos tropicales.

La región del Plata parecida a la anterior, abarca el S.E. donde las cordilleras son menos elevadas y las llanuras más extensas.

Entre las ciudades más importantes podemos mencionar a Sucre, La Paz (capital) y Cochabamba.

Los habitantes del altiplano tuvieron siempre un ardor revolucionario. La sublevación de Túpac Amaruc, en 1780 respondió al propósito de suprimir la mita y los repartimientos y acabar con los abusos de los corregidores. La intentona fracasó y Tupac Amaruc fue condenado a muerte.

El 25 de mayo de 1809, la población de Chuquisaca derrocó a las autoridades realistas y el 16 de julio del mismo año, la junta de Gobierno proclamó: “Ya es tiempo, en fin, de levantar el estandarte de la libertad en estas desgraciadas colonias”

A partir de 1810, el pueblo del Alto Perú, apoyado por los ejércitos auxiliadores enviados desde Buenos Aires, luchó por su independencia hasta lograrla.

La batalla de Ayacucho, librada el 9 de diciembre de 1824, a la órdenes del gral. Antonio de Sucre, concluyó para siempre con el poder español en toda América.

Al separarse del Río de la Plata y después de esta batalla, el 9 de diciembre de 1824 se constituyó la República de Bolivia.

Aunque en 1825 se proclamó independiente, Bolivia sufrió durante muchos años la influencia de Perú, formándose incluso una Confederación peruano- boliviana, bajo el Mariscal Andrés de Santa Cruz, disuelta en 1839.

Después de la guerra del Pacífico, se organizó constitucionalmente al país, designando la Convención Constituyente al Gral. Campero como primer presidente constitucional, iniciando un período de progreso general.

Se conoce como Independencia de Bolivia al proceso revolucionario por el que se crea la República de Bolivia como estado independiente, de cuyos territorios actuales eran conocidos en el pasado con la designación administrativa colonial de Audiencia de Charcas y por rioplatenses y peruanos como Alto Perú.


Por su ubicación intermedia entre el Bajo Perú y las provincias del Río de la Plata, el proceso independentista estuvo íntimamente ligado a la Independencia de la Argentina y a la posterior Independencia del Perú.


Para contener el avance independentista de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el virrey del Perú, José Fernando de Abascal incorporó bajo su autoridad la Audiencia de Charcas, como lo había sido hasta 1776, y desplegó sobre ella el Ejército Real del Perú.


Entre 1810 y 1826 el Alto Perú fue escenario de interminables combates y batallas entre los realistas peruanos y altoperuanos y los patriotas argentinos y altoperuanos, a los que se sumarían después de la batalla de Ayacucho los patriotas del Perú y la Gran Colombia al mando de Sucre, y que conseguirían finalmente obtener la independencia en los territorios que permanecerían bajo control realista.


En 1779 se produjo un levantamiento de indígenas, liderados por Tomás Katari contra “los abusos de la mita” de parte de los intereses españoles mineros de la zona, centrados en el corregidor Alós.


Tomás Katari fue apresado y, mientras era conducido para ser juzgado, fue asesinado lanzándolo por un barranco.


Dámaso y Nicolás Katari continuaron liderando la rebelión, llegando a poner cerco a Chuquisaca (actual Sucre).


Poco después, en 1780 y 1781 se produjeron los grandes levantamientos quechua-aimara, liderados por Túpac Amaru II en el crimen contra Tomas Katari adelantó los planes insurreccionales de Cuzco y Julián Apaza en el Alto Perú.


Tupac Amaru, pero Julián Apaza esperó a que madurara su movimiento y formó un ejército de 40.000 hombres.


Se declaró "Virrey" y tras adoptar el nombre de Túpac katari decretó el exterminio de la “raza blanca”. Invadió Puno y puso sitio a la ciudad de Chuquiago (hoy La Paz) dos veces.


Andrés Túpac Amaru, hermano del líder quechua, que había asumido la dirección del movimiento después de la captura y ejecución de Túpac Amaru, se unió a Túpac Katari en el segundo cerco a La Paz, para maniobras políticas y militares, así como líderes originarios contrarios al levantamiento acabaron con el mismo.


Los cabecillas fueron apresados y ejecutados. Katari fue descuartizado en vida mediante el procedimiento de ser amarrado de pies y manos a cuatro caballos jalando en sentido contrario. Junto a él fueron muertos casi todos sus familiares incluyendo a su esposa Bartolina Sisa.


Los sublevados estuvieron a punto de tomar La Paz, que resistió sacrificadamente el sitio bajo la dirección del intendente Segurola.
Movimientos Independentistas de la República de Bolivia.


 Pedro Murillo, líder de la revolución independentista boliviana del 16 de julio de 1809 fue ahorcado por las autoridades coloniales.


El 25 de mayo de 1809 se realizó la Revolución de Chuquisaca, que fue el primer grito libertario de América del Sur, encabezada por Bernardo Monteagudo, Jaime de Zudáñez y otros que mantenían fidelidad al Rey Fernando VII, quien era prisionero de José Bonaparte y buscaban evitar que la infanta Carlota Joaquina de Borbón asumiera el trono de España en América.


En esas circunstancias, un mes y medio después, se creó la Junta Tuitiva, liderada por Pedro Domingo Murillo. Este impulsaba la independencia, pero fue violentamente reprimida por el gobierno realista, ahorcando a los líderes independentistas.

Estos hechos sirvieron como elemento detonante para que en Buenos Aires destituyeran al virrey en 1810 y constituyera un gobierno formado mayoritariamente por criollos, para gobernar en nombre de Fernando VII y a la vez que se establecían juntas de autogobierno en diferentes ciudades del Alto Perú y del resto de Hispanoamérica.


La noticia de la caída del virrey Cisneros  en Buenos Aires llegó a Potosí el 17 de junio de 1810 y a Chuquisaca el día 20, el presidente de Charcas, Vicente Nieto desarmó el cuerpo de Patricios de Buenos Aires que había llevado a esa ciudad el año anterior, expulsó a los oidores de la Real Audiencia y al fiscal, Juan Antonio Álvarez de Arenales y llamó a un congreso de gobernantes altoperuanos.


El 14 de septiembre se produjo la Revolución de Cochabamba  y el día 24 de septiembre Santa Cruz de la Sierra proclamó su adhesión a la Junta de Buenos Aires.


Expediciones rioplatenses
Artículo principal: Expediciones Auxiliadoras al Alto Perú.


La Primera Junta de Buenos Aires en una de sus primeras medidas creó un ejército especial, el Ejército del Norte (inicialmente denominado Ejército del Perú) para enfrentar a las tropas realistas en el Alto Perú, y después del fusilamiento del ex virrey Santiago de Liniers, lo puso al mando político de Juan José Castelli, uno de los líderes revolucionarios más radicales y con Antonio González Balcarce como jefe militar.


En un primer momento, tras la derrota en el Combate de Cotagaita del 27 de octubre de 1810, las tropas independentistas y los jinetes chicheños al mando del Coronel Pedro Arraya vencieron a los realistas en la batalla de Suipacha el 7 de noviembre, tomando el control del Alto Perú.


En Potosí una junta depuso a Paula Sanz, en Chuquisaca fueron apresados el mariscal Nieto y al general Córdova y el 19 de noviembre también en La Paz el intendente Domingo Tristán se pronunció a favor de la junta de Buenos Aires. Durante su gobierno Castelli tomó medidas drásticas que le ganaron la enemistad de gran parte de las clases acomodadas, como fusilar a los jefes realistas, entre ellos al gobernador presidente de la Audiencia de Charcas, mariscal Vicente Nieto, al intendente de Potosí, Francisco de Paula Sanz, al general Córdova y al obispo de La Paz, así como confiscar los bienes de los realistas. El general Juan Martín de Pueyrredón fue nombrado presidente de la Audiencia de Charcas.

El 25 de mayo de 1811, en las ruinas de Tiahuanaco y frente a una asamblea multitudinaria integrada por quechuas y aymaras, anuló el sistema de castas colonial, declaró la igualdad de razas y dispuso que cada intendencia enviara un diputado indio al Congreso General.


Cometió también la imprudencia de mostrar una actitud antireligiosa frente a poblaciones profundamente religiosas y finalmente detuvo la persecución de las fuerzas realistas dándoles tiempo a su reorganización.


Poco después, el general realista José Manuel de Goyeneche, quien había pactado un armisticio de cuarenta días el 14 de mayo de 1811, organizó un gran ejército en el virreinato del Perú y derrotó a las tropas del Ejército del Norte en la batalla de Huaqui, el 20 de junio de 1811.


Como consecuencia de esta batalla, Goyeneche se apoderó de La Paz y Cochabamba, luego avanzó hacia Chuquisaca derrotando a las tropas revolucionarias (argentinas) en la Batalla de Sipe Sipe el 13 de agosto, entrando luego en Potosí que había sido abandonada por Pueyrredón llevándose los caudales.


Castelli fue reemplazado en el mando del Ejército del Norte por el abogado y también líder independentista Manuel Belgrano quien inició una Segunda Expedición al Alto Perú.


Luego de derrotar a las tropas realistas al mando del general realista Pío Tristán en Tucumán y Salta las tropas argentinas volvieron a entrar a Potosí el 21 de junio de 1813.


Belgrano nombró como gobernador de Potosí al coronel Urraz, de Cochabamba al coronel Álvarez de Arenales y de Santa Cruz al coronel Warnes, como presidente de Charcas nombró a Francisco Antonio Ortiz de Ocampo.


Sin embargo Belgrano tampoco tuvo éxito en esta campaña porque fue derrotado por el Ejército realista, ahora al mando del Brigadier Joaquín de la Pezuela, en las batallas de Vilcapugio el 1 de noviembre de 1813 y Ayohuma, trece días después.


Como consecuencia de estas derrotas, el Alto Perú volvió al control español, bajo el virreinato del Perú y Belgrano se retiró a Jujuy.
Ignacio Warnes y Álvarez de Arenales continuaron la resistencia, consiguiendo este último las victorias de La Florida (24 de mayo de 1814) y Postrer Valle (4 de junio).


Tras asumir brevemente el mando del Ejército del Norte el general San Martín, pasó luego el mando al general Rondeau, quien condujo la Tercera Expedición al Alto Perú, reconquistando Chuquisaca y Cochabamba y logrando la victoria en la batalla de Puesto del Marqués el 17 de abril de 1815, entrando poco después en Potosí.


En octubre, los realistas al mando de Pezuela triunfan en Venta y Media y luego también en Sipe Sipe (o Viluma) el 29 de noviembre de 1815, lo que provocó la nueva caída del Alto Perú en manos realistas, retirándose el Ejército del Norte hasta Humahuaca, en la actual provincia de Jujuy.


Pero al margen de las incursiones del ejército argentino (llamado así por ser ese el gentilicio de los habitantes de las márgenes del Río de la Plata) en el territorio altoperuano, las guerrillas desempeñaron un papel sumamente importante en la consecución de la independencia de Bolivia.


 El cura Ildefonso de las Muñecas cubrió el norte del lago Titicaca, Sorata y Yavi; en el sudeste, entre Camargo y Cotagaita estaba Vicente Camargo; entre los ríos Grande y Pilcomayo, y en la Laguna combatían los esposos Padilla; y por último en el este en la Provincia de Santa Cruz de la Sierra, se encontraban la de Vallegrande y Santa Cruz de la Sierra, ponía en jaque a las autoridades realistas, los rebeldes patriotas Ignacio Warnes y José Manuel Mercado.

Fracasada la intervención militar de los tres Ejércitos Auxiliares, Pezuela, el comandante realista que logró derrotar a Rondeau, ante la súbita aparición de grupos guerrilleros en casi todo el territorio del Alto Perú, organizó una cruenta arremetida entre los años 1815 y 1816, logrando paralizar prácticamente toda la actividad subversiva y dando muerte a sus principales líderes como Padilla, quien cayó heroicamente en El Villar bajo la espada del comandante españolAguilera.


El 14 de septiembre de 1816. Vicente Camargo e Ignacio Warnes también fueron derrotados sangrientamente por los realistas.
Tendencia que continuaría en el levantamiento de Cochabamba en septiembre de 1816 al que se reunieron otras provincias de Charcas.

Sucre y el Ejército Libertador del Perú
 Campaña de Sucre en el Alto Perú
El 6 de agosto de 1824 Bolívar derrotó al ejército realista del general José de Canterac con el coronel Manuel Isidoro Suárez en la Batalla de Junín.


 Esta victoria constituye sobre todo, el paso previo para el triunfo final en la batalla de Ayacucho.


Los jefes realistas, Canterac, Carratalá, Váldés y La Serna, reunidos en el Cuzco decidieron reorganizar sus fuerzas y salir al encuentro de los vencedores de Junín. Sucre, por encargo de Simón Bolívar, decide continuar la campaña militar en el Perú, y el 9 de diciembre de 1824, los independentistas logran una victoria en la llanura de Ayacucho, pampas de Quinua. Con la capitulación del virrey La Serna se reconocía la “ndependencia del Perú y América”.


El 29 de enero de 1825, el general José Miguel Lanza proveniente de las zonas rurales cercanas (republiquetas), tomó la ciudad de La Paz y declaró la independencia de las Provincias del Alto Perú, siendo nombrado su primer presidente. El 6 de febrero el mariscal Sucre a la cabeza del Ejército Libertador cruzó el río Desaguadero.


Efectivamente, en la tercera semana de enero el ejército vencedor en Ayacucho continuó del Cuzco hacia Puno, llevando siempre como vanguardia a la División Peruana, confiada en esta oportunidad al Coronel O'Connor, menos el batallón núm. 3 del Perú, que se quedó de guarnición en el Cuzco.


Sucre avanzó sobre el Alto Perú con el ejército libertador. La división de Colombia (Córdova) queda acantonada en La Paz mientras que la división del Perú se interna hasta Oruro y Potosí, donde recibe la noticia de la muerte de Olañeta el 2 de abril de 1825 en el combate de Tumusla.


Simón Bolívar, El “Libertador”
Luego del triunfo del Ayacucho, y siguiendo precisas instrucciones de Bolívar, el comandante Sucre entra en territorio alto peruano el 6 de agosto de 1825. Su papel se limita a dar visos de legalidad a un proceso que los mismos patriotas ya habían puesto en marcha.


Mariscal Antonio José de Sucre Presidente de la República de Bolivia en 1825.


Pero el destino de la nueva república estaba sujeto a tres posibilidades: proseguir la unidad con Buenos Aires, incorporándose a las Provincias Unidas; mantener la adhesión al Perú reconociendo las medidas de incorporación dictadas por el virrey Abascal como resultado de la revolución del 25 de mayo de 1809 en Sucre (Capital de Bolivia); o sostener con decisión la independencia absoluta del Alto Perú, no sólo con relación a España, sino también con referencia a las Provincias Unidas del Río de la Plata y al Perú, recién liberado.


El acta de independencia, redactada por el presidente del Congreso, José Mariano Serrano, fue declarada por 7 representantes de Charcas, 14 de Potosí, 12 por La Paz, 13 por Cochabamba y 2 por Santa Cruz; el 23 de julio de 1825, redactándose el "Acta de la Independencia", llevando la fecha de 6 de agosto de 1825, en conmemoración de la Batalla de Junín, la cual se desarrolló el 6 de agosto de 1824.


Mediante un decreto se determinó que el nuevo estado llevaría el nombre de Bolívar, en homenaje al Libertador, quien a la vez fue designado "Padre de la República y Jefe Supremo del Estado". Bolívar agradeció estos honores, pero declinó la aceptación de la Presidencia de la República, para cuyo cargo designó al general Antonio José de Sucre.

 

 

Bibliografía:
Sapiens. Enciclopedia Ilustrada de la Lengua Castellana. Tomo I. Editorial Sopena Argentina. Bs. As.,1969.

Bolivia.  Calle.  Topografía:
Corre  de N. a S. desde 800 hasta  1299 a la altura de Washington 900.
Carece de designación oficial.
Recuerda a Bolivia, país de  América del Sur, limítrofe con Argentina.