BLOTTA ERMINIO (1896 –1976)

Es este autodidacta y eximio escultor quien enriqueció con sus obras, el patrimonio artístico de la nuestra ciudad y a la que enorgulleció por creaciones que hoy se encuentran fuera del territorio argentino, tal es el caso del busto del Coronel Bogado, en el Paraguay, ubicado en Asunción frente a la Casa Argentina.


Nació el 8 de enero de 1896 en Rosario, no realizando estudios superiores.


El artista en una serie de entrevistas realizadas por Luis Aguirre Sotomayor, le narró cómo se inició su carrera escultórica – “Siendo aprendiz en el Ferrocarril Central Argentino, tapaba la boca del horno con arcilla, con la que modelaba toda clase de figuras y objetos”.


Luego de un rudimentario taller de yesería, inició lo que sería la pasión de su vida, modelar... esculpir, dando forma a los moldes de su espíritu.


Sus trabajos iniciales fueron en bajorrelieve, Tolstoi, Baudelaire y Anatole France, sujeto a los moldes clásicos donde no cabía la improvisación, de acuerdo a su conocimiento innato de la técnica.


Producciones que lograron que trascendiese y le permitieron trasladarse a Montevideo, donde tomó contacto con otros artistas, que descubrieron sus dotes poco comunes y despertaron en el escultor, el deseo de perpetuar las figuras de nuestros próceres.


Regresó a Rosario  y en 1915, el Colegio Nacional Nº 1 le encargó el gusto de Sarmiento, y a partir de allí, la ciudad comenzó a interesarse por este hijo dilecto, apasionado por el arte.


Habiendo realizado con maestría sin igual, un busto de Beethoven para obsequiarlo a los hermanos De Nito, éste impresionó en tanta dimensión que le encargaron uno semejante para la Biblioteca Argentina. Más de un año trabajó en esta obra y resultó tan magnífica que la emplazaron en el Parque Independencia, siendo el único busto realizado del célebre músico, en América del Sur.


Cuando el historiador Daniel Peña, tuvo ocasión de contactarse con el ideario de Alberdi, nació en él, el propósito de erigirle un monumento. En aquellos días, Alberdi era un  pueblo con comuna propia y para ello presentó un proyecto a la Comisión de Fomento. Idea acogida con beneplácito pero imposible de hacerla realidad, por falta de recursos.


Con la fiebre de la inspiración nuestro excelso escultor Erminio Blotta expresaría: Yo no quiero dinero para mí, lo único que necesito es  que compren los materiales para hacerlo”.


Cuando le estipuló el valor de los mismos, los hombres de dicha Comisión quedaron asombrados por el escaso valor y desinteresadamente el mismo maestro se encargó de recaudar los fondos, solicitando subsidios a la Provincia, a la Municipalidad y organizando festivales artísticos.


Una vez destrozados el mármol y las piedras, la Compañía General de Tranways Eléctricos facilitó una zona para trasladarlos al sitio de emplazamiento.


 Todo el año 1917, ni el frío, ni el viento o el calor amedrentaron al maestro a esculpir el monumento a Alberdi.


Visitaron la marcha de la ejecución Pedro Goyenechea, caudillo político del pueblo, el gobernador Lechmann y también el Dr. Ricardo Caballero.


En noviembre de ese año, tuvo la desgracia de que el marmolero que le ayudaba a desbrozar, hizo que le saltara al maestro  una esquirla de mármol que le rompíó los lentes metiéndosele un vidrio en los ojos.


Sin demora  el Dr. Artemio Zeno lograría  hacerlo operar en Buenos Aires con el famoso oculista Lagleyze, pudiendo recuperar la visión de un ojo, más no por ello decayó su optimismo y su empuje y la obra fue continuada.


Erminio Blotta pese a las privaciones económicas que siempre lo acompañaron, la alegría reinaba en su mundo, ese mundo interior tan particular, sólo privativo de los creadores, ser felices con lo que la vida les da.


Y así humildemente como vivió a pesar de ser un verdadero genio, tras larga enfermedad el 23 de enero de 1976, dejó de existir en nuestra ciudad.

 

Bibliografía:
Aguirre Sotomayor Luis Ernesto“Erminio Blotta, escultor autodidáctico” Revista Historia de Rosario Año 1982.  N. 34 Pág. 21.
Ramos María  Luisa :  Revista Presencia. Enero 1989. Rosario.

Blotta. Pasaje. Topografía:
Corre de N. a S. desde 2100 hasta  2199 a la altura de Perdriel 800.
Se le impuso ese nombre por D. 1320 en el año 1976.
Recuerda  al eximio escultor (1896 - 1976) dotado no sólo de grandes cualidades artísticas sino de una extremada generosidad.