BIELSA RAFAEL (1889 - 1966)

El advenimiento del siglo XX, nuestra ciudad se enriqueció con el valioso aporte de calificados y valiosos hombres de bien, de renombre científico que nos legaron preciadas lecciones de señorío, don de gente, decencia y honorabilidad.


En el campo jurídico prestigiaron a Rosario distinguidos profesionales del Derecho, destacándose  sobresalientes apellidos tales como los de los doctores Thedy, Antelo, Bielsa, Soler y Rassol, y otros tantos que ya no están entre nosotros.


Expresa Luis Echeverri en su artículo “Docencia y civismo” refiriéndose a Bielsa: ”Estudioso y trabajador infatigable, fue una extraordinaria personalidad e hizo un gran aporte a la cultura jurídica argentina.”


 Constante e inagotable productor de obras sobre jurisprudencia empezó  a escribir desde su juventud hasta dos años antes de morir, comenzando con “Derecho administrativo y legislación administrativa argentina” (1921, 1929 y 1938); “Relaciones del Código Civil con el Derecho administrativo” (1923); “Limitaciones impuestas a la propiedad en interés público” (1923); “La autarquía de las universidades” (1926); Cuestiones universitarias (1928); Sobre la Universidad del Litoral (1930); “Cuestiones de administración municipal” (1930); “Régimen universitario” (1932); “Nociones preliminares del derecho fiscal”;”La responsabilidad del Estado”; “La culpa de los accidentes de trabajo”; “Contribución al estudio de algunas instituciones jurídicas” (1940) y así podríamos llegar a más de cuarenta textos hasta” Metodología jurídica” (1964).


Nacido  Rafael Bielsa  en la ciudad de Esperanza, provincia de Santa Fe,  -  aquella primera colonia agrícola fundada por Aarón Castellanos  - el 19 de noviembre de 1899,  en un sólido hogar pero de simples condiciones económicas.


Su padre de condición carpintero, decidiría  enviarlo a Buenos Aires con el objeto de perfeccionase en el tallado de muebles de estilo, pero el joven no pudiendo vencer su desbordante capacidad intelectual y su vocación profesional se costeó con muchísimo esfuerzo y ahínco su carrera de abogacía, graduándose en  Derecho en la Facultad Nacional de la Capital Federal en 1917.


Al fundarse en 1920 la UNL, fue profesor  de Derecho Administrativo, demostrando que sería  de los hombres  de una actitud frontal que pone en juego principios tan claros como polémicos y reconoce el valor de hacer aquello por lo que se cree.


De inmediato  en Rosario desplegaría una proficua labor como  secretario general de la Municipalidad de Rosario en 1921 y subsecretario del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública entre 1931 y 1933, docente de literatura preceptiva en la Escuela Superior de Comercio entre 1920 y 1923, profesor de la cátedra de Derecho Administrativo en la Facultad de Ciencias Económicas, Comerciales y Políticas de la Universidad del Litoral durante cuarenta años y decano durante dos períodos desde 1949 a 1952, fecha en que fue separado del cargo por razones políticas.


En cuanto a su vida privada : casado con María Luisa Schierano, tuvo tres hijos : rafael Pedero, abogado como él, Marcial Rafael, ingeniero químico y Ana María, profesora de matemáticas.


En 1953 su provincia natal le encomendaría la redacción de un código contencioso - administrativo, recibiendo al año siguiente un petitorio semejante, de la provincia de Mendoza.


Profesor honorario de la Sorbona (París), portador de sangre aragonesa cimentó con los años su trayectoria de conferencista, catedrático y escritor, llegando a ser Subsecretario de Justicia de la Nación, y en tres oportunidades presidente del Colegio de Abogados de Rosario.


Esa entidad tras su muerte, lo honró con la publicación de “El oráculo de Bielsa”(Juan Carlos Luquino), testimonio de la obra y el pensamiento republicano de un singular maestro del derecho administrativo.


 Su nombre figuró en más de una ocasión para integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación e incluso  la Revolución Libertadora le ofrecería  expresamente esa investidura, cargo que declinó para consagrarse por entero a la docencia.


Su entrada al aula, significaba en  los alumnos que lo aguardaban, una jornada constructora donde  serían partícipes sabiendo que  en cada  final de la clase Bielsa abordaría  en torno del mundo jurídico, sus teorías más  lúcidas y   orientaciones  precisas y  seguras.


 Al anunciar su fallecimiento el 16 de octubre de 1966, el diario La Nación escribió: "Fue Rafael Bielsa un hombre de perfiles singulares y de un saber jurídico nada común".


Sería Bielsa, el creador de un universo encuadrado en la ley, universo admirado y absorbido por cientos de jóvenes que admiraban su profesionalidad.


Vivía  en una casona señorial  sobre calle Montevideo entre bulevar Oroño y Balcarce con su familia integrada por  dos hijos varones que llegarían a ser también abogados y  una hija menor. Todos muy inteligentes,  e inquietos, mientras su esposa era una mujer  de fino espíritu y  ocios delicados, que le costaba aceptar la fogosidad de su marido dirigida a escribir. 


 Bielsa preparaba sus escritos  con la misma dedicación que el jardinero cuida sus plantas, pero sin atardeceres ni soles, haciendo  correr la vida entre papeles y libros.


Por expresa voluntad del jurista, sus restos descansan en un panteón de la  ciudad  de Esperanza, tierra que lo viera nacer.


Su recuerdo perdura con su  nombre en ámbitos tan disímiles como un aula de la facultad de Derecho de la UNR, una  calle de  la Capital Federal  y otra  de  nuestra ciudad.


Nos dice Luis Etcheverry en la Revista Diario La Capital 1868-2007: “Bielsa estudioso y trabajador infatigable fue una extraordinaria personalidad e hizo un gran aporte a la cultura jurídica argentina”.

 

Bibliografía:
Santillán Diego Abad de: "Gran Enciclopedia de la provincia de Santa Fe." Editorial Ediar. Tomo I. Bs. As. 1967.
 Los Bielsa:  “La pasión vivida al límite de lo posible”. Art. Del diario La Capital  del 16 de junio de 2003.

Bielsa Rafael. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. en dos tramos, desde 2100 al 3000 y desde 5700 al 7400, entre Felipe Moré y la Av. 25 de Mayo.
Se le impuso ese nombre por D. 4669 de septiembre de 1977.
Recuerda a Rafael Bielsa (1889 - 1966) escritor, jurista y profesor universitario santafesino.
Fue un prolífero autor de obras relacionadas con la legislación administrativa argentina.