BIEDMA MANUEL MARÍA (1826-1901)

Las invasiones inglesas obligaron a organizarse militarmente a la población de Buenos Aires  y esta organización se hizo posible dividiéndose en grupos alineados según su raza y procedencia, de tal manera que los españoles radicados en el Río de la Plata  integraron cuerpos de Gallegos, Andaluces, Catalanes o Miñones, Vizcaínos y Montañeses.


Tales circunstancias convirtieron a estos grupos militares más los Húsares y Patricios en verdaderos factores de defensa y los revolucionarios a  triunfar.


A una de estas fuerzas pertenecía don Manuel Biedma, natural de Segovia que hubo  de alcanzar el grado de coronel.


Su hijo, Manuel María nacido en Buenos Aires el 24 de setiembre de 1826, sintió la misma pasión que su padre por las armas, enrolándose en 1845 en el batallón de Comisionados de Manzana ", pero dentro de las filas del ejército  su mayor preocupación era la integridad física de los soldados, curando las secuelas propias que deja todo combate.


Pasó dos años en calidad de practicante mayor, con grado de teniente I° en el Regimiento I° de Caballería, a las órdenes del general Agustín Pinedo, sirviendo allí  junto a los cirujanos del cuerpo Hilario Almeida y José P. Lucena.


Diplomado de médico en 1851, asistió el 3 de febrero de 1852  en la batalla de Caseros y tres días después se le encargó la asistencia de una sala de heridos del Hospital General de Hombres.


Ese mismo año ingresó al Ejército Libertador del Gral. Urquiza, acampado en Palermo.


 Se encontró en el sitio de Buenos Aires, alternando sus funciones sanitarias con las de jefe de una batería en los potreros de Langdon.


Nombrado médico de sanidad en 1854, varios fueron sus destinos tanto en tierra como en naves de la Armada hasta que fue movilizado para las batallas de Cepeda y Pavón, siendo después jefe de cirugía en el hospital de San Nicolás.


Estuvo radicado un tiempo en Rosario cuando Derqui acordó con el gobernador Pascual Rosas, levantar fortificaciones.


Al producirse el estallido de la guerra del Paraguay en 1865, el ministro de Guerra y Marina, Gral. Gelly y Obes, lo designó médico para trabajar en el frente.


Incorporado a las ordenes del Gral. Paunero participó de todas las acciones trabajando al lado del doctor Caupolicán Molina, cirujano principal del ejército.


En Humaitá fue herido debiendo restablecerse en el  Paraguay donde una vez repuesto se hizo cargo del Hospital Militar en Asunción.


Allí atendía a ex combatientes usando el arsénico y el antimonio como remedios de rutina ya que no se contaba con la posibilidad de anestesiar a los pacientes.


Biedma realizaba las cirugías con la mayor premura, por ejemplo amputaba una pierna en noventa segundos con la mejor asepsia posible porque al no contarse con antibiótico existía la posibilidad de infección.


Regresó a Buenos Aires. As. Con  motivo de la epidemia de fiebre amarilla, continuando la lucha sin cuartel con una medicina que aún no amanecía.Haciendo uso de su ingenio utilizaba recursos de higiene y sanidad.


Durante la revolución de 1890 fue promovido a General  de brigada, retirándose cinco años después.
El 11 de agosto de 1901 moría el coronel Biedma a la edad de 75 años.

 

Bibliografía:
Yabén: "Biografías argentinas." Tomo II, Pág. 348 a 351.
Carranza Fermín: "Revolucionarios de la ciencia." Editorial Vergara, 1998.

Biedma Coronel. Calle. Topografía:
Corre de E. a O. desde 200 Bis al 4000, a la altura de San Martín 3700; Ovidio Lagos 3700.
Se le impuso ese nombre por O. N° 28 de 1907.
Recuerda al médico coronel Manuel Biedma (1826 - 1901), quien prestó importantes servicios a los combatientes de nuestras guerras intestinas y en la guerra del Paraguay.