BESSONE OSVALDO (1924-2006)

Pregunta la profesora Guadalupe Palacio de Gómez “¿Qué es un mito dentro de nuestra sociedad?”


“Los mitos relatan acontecimientos prodigiosos protagonizados por personajes sobrenaturales o extraordinarios (hombres), que en la vida pública, a partir de sus realizaciones, hicieron que el hombre fuera mejor.”


Por ese motivo relatar un mito es una celebración que se realiza en  el marco de ceremonias importantes de la vida adulta (actos deportivos, sociales o políticos) o a través de la prensa oral o escrita.  


El objetivo principal del “mito” es revelar a cada pueblo, el origen común del hombre y de la vida, enseñando con su quehacer  cotidiano que nada se consigue sin esfuerzo y que todo en la vida hay que ganárselo.


Los logros del “mito” son significativos y un ejemplo a imitar.


Tal valoración la expresa el diario “Tiempo Cipoleño” en  un  artículo  del año 2000, titulado: “EL PRIMERO PERO NUNCA EL ÚLTIMO.”


Corría el año 46 cuando Osvaldo Bessone, un joven estudiante rosarino arribó a Cipolletti, Río Negro.


 En sus valijas  además del equipaje, traía muchas expectativas, sobre todo laborales, que despertaba esta región.


Este hombre muy alto y delgado, tres años más tarde se convertiría en el primer Contador Público con ejercicio profesional habilitado que tuviera nuestra ciudad.


En aquellas tiempos  éramos cinco contadores en toda la provincia  y hoy somos aproximadamente 600, cuenta que sirve para demostrar   el desarrollo que ha tenido esta carrera en el país y en la región rionegrina.


Don Osvaldo llegó como empleado de la importante firma “Carlos Vera” ya desaparecida, que se desenvolvía en distintos ámbitos.  


Allí permaneció durante dos años que le alcanzaron para tomar la     decisión  de radicarse en la zona, porque le gustaba mucho.


En cuanto a la carrera la comenzó en el año 1942  y hasta el 45, la hizo viviendo más o menos cerca de la Universidad del Litoral de Rosario, donde cursaba sus estudios.


Luego a partir del 46, la situación cambió al emigrar al Sur. Entonces debió preparar solo las materias y cada vez que tenía una lista, viajaba a la Gran ciudad a rendirla.


Una vez recibido, comenzó el doctorado en la Universidad de la Plata, que lo realizó prácticamente libre y del que se recibió en el 53.


Desde aquella época hasta la actualidad la tarea profesional ha cambiado muchísimo.


Las técnicas son absolutamente distintas. La computación ha hecho estragos con las viejas prácticas y la creación  y aplicación de los impuestos ha variado muchísimo…” mientras señala una colección de 20 libros (40 años de publicaciones provinciales y municipales), que hoy casi no son aplicables”.


Cuando él se recibió, era el único que había ido a la Universidad y esa situación se mantuvo alrededor de nueve años.


Sin embargo, había hombres prácticos que cumplían  con la función de contadores aplicando conocimientos elementales por cuenta propia o en el colegio secundario, como ocurre  en la mayoría de los lugares donde los profesionales llegaron bastante tarde.


Hoy, don Osvaldo Besonne, ya con 75 años, sigue trabajando en su estudio, donde pese a la tecnología, se las arregla ante tantas transformaciones.


 Este correcto señor también fue profesor de Matemática financiera durante tres años en el Colegio secundario San Martín de Neuquén.


También su polifacética labor lo llevó por varios años a ser delegado de la Federación de Ciencias Económicas que funciona en Buenos Aires.


Además de todas estas actividades, llegó a presidir durante varios años una compañía de seguros,  que  le exigió que dejara de lado su actividad privada.


 Durante su ausencia otros contadores ocuparon su lugar, más a su regreso retomó el timón. En la actualidad comparte sus antiguas maquinitas con unfax.


Así es que Osvaldo Besonne “por una cuestión circunstancial”, como a él le gustaba aclarar, es el primer contador de Cipolletti, Río Negro.

 

 

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.

Bessone. Calle. Topografía:
Corre de E a O. entre García del Cossio y el límite del Municipio.
Carece de designación oficial.

Con anterioridad se denominó Calle 1411.
Recuerda a Osvaldo Bessone, rosarino radicado en Cipolletti, Río Negro, que se convirtió en el primer Contador público de esa región contando con título universitario.