BERÓN DE ASTRADA GENARO GRAL. (1798 - 1839)

Nacido en la provincia de Corrientes a fines del siglo XVIII, fue alumno de fray José de la Quintana, quien le auspició su vocación forense. Entonces   el joven inició  la carrera de las armas, ascendiendo rápidamente en el "Regimiento de Granaderos a Caballo" local.


Organizó la guarnición de Curuzú Cuatiá y fue encargado de la vigilancia de la frontera este de su provincia.

Berón de Astrada un corto tiempo residió en el Estado Oriental del Uruguay, donde combatió contra Manuel Oribe bajo las órdenes de Fructuoso Rivera; tras la derrota en la batalla de Carpintería regresó a Corrientes, donde fue ascendido a coronel.

Su estrecha relación con el ex-gobernador Pedro Ferré y sus dotes de mando le permitieron acceder al cargo de gobernador muy joven, en 1837, tras la muerte del gobernador federal Rafael León de Atienza. Su ministro de gobierno fue Pedro Díaz Colodrero.

Al año siguiente llevó a cabo la reforma de la Constitución provincial, dictada en 1821, y abrió los puertos al tráfico marítimo de cabotaje y transatlántico; éstas dos eran sus principales preocupaciones, y sus mayores puntos de conflicto con Buenos Aires, cuyo gobernador Juan Manuel de Rosas controlaba el país a través del control del puerto único y de la inexistencia de una Constitución Nacional.


El gobernador por entonces de nuestra provincia, don Domingo Cullen estrecharía amistad con Berón de Astrada,  y ambos decidirían  mandar  a Leiva como mediador para exigirle a Rosas un cambio de rumbo en el manejo público, hecho que intranquilizaría a Echagüe, gobernador de Entre Ríos, (de tendencia rosista) quien  interceptó la comunicación no dudando de enviársela al Restaurador como prueba de los planes concebidos por el correntino.


 Al producirse el bloqueo francés al Río de la Plata, intentó llegar a un entendimiento con la flota francesa a través del ministro santafesino Domingo Cullen, pero todo quedó en nada a la muerte del gobernador Estanislao López.

Al iniciarse la persecución de Rosas contra Cullen, Berón de Astrada se alzó contra aquél, con la anuencia del congreso provincial, el 28 de diciembre de 1838.

En ese mismo año, la Legislatura designó a Berón de Estrada, cargo que ratificara el Congreso General del 15 de enero de 1838.


Berón de Astrada, enfrentado con Rosas por la negativa porteña a permitir la libre navegación de los ríos, medida que perjudicaba el comercio y el desarrollo de la provincia de Corrientes, había llegado a un trato con el presidente uruguayo, brigadier Fructuoso Rivera para declarar la guerra personalmente a Rosas.
El mediador del encuentro había sido el unitario Salvador María del Carril. Echagüe, que — al igual que el depuesto gobernador santafesino Domingo Cullen — había prestado en un primer momento apoyo a los conjurados, comunicó el pacto a Rosas y fue destacado por éste para hacer frente al alzamiento correntino.


El tratado incluía entre sus cláusulas que Rivera aportaría con 2.000 hombres propios y Berón de Astrada 4.000 correntinos, de estos últimos 1.000 quedarían protegiendo la provincia y el resto marcharía con Rivera en contra de Rosas.


 El caudillo oriental tenía en ese momento 4.000 hombres propios más unos 2.000 mercenarios europeos, principalmente catalanes, por lo que podría formar una tropa de unos 9.000 hombres contra Rosas.


El correntino acordó  un plan con Rivera, jefe de gobierno  de la Banda Oriental para atacar al entrerriano Echagüe por dos flancos, quien acampó el 30 de marzo de 1839 cerca del arroyo Basualdo, desde donde aprovechando la quietud de su contrario, dividió estratégicamente sus tropas que ascendían a 6.000 hombres divididos en tres columnas para asestar un duro golpe en forma intempestiva sobre el enemigo.


La apatía o indiferencia de Rivera por aquellos días fue de una consecuencia lamentable. Se llegó hasta sospechar que anduviera en tratos secretos con el gobernador de Buenos Aires. Lo que después resultó cierto.


Rivera no cumplió con su promesa y Berón de Astrada emprendió la campaña por su cuenta. En ese momento Echagüe tenía solo 2.000 hombres en armas viéndose obligado a llamar a milicianos y reservistas (en total en su provincia habían entre 7.000 y 8.000 hombres en edad militar).

Tras tener noticia de la declaración de guerra, efectuada el 28 de febrero precedente, y luego de haber concentrado sus efectivos a orillas del arroyo Calá, Echagüe avanzó sobre territorio correntino con casi 6.000 hombres (360 infantes y 5.500 jinetes), incluyendo contingentes de milicianos de Santa Fe y Corrientes, y dos cañones, con intención de impedir que las tropas correntinas y las uruguayas llegasen a formar un frente común.

 

Berón de Astrada Contaba unos 5.000 hombres aproximadamente (450 soldados de a pie y 4.500 jinetes) y tres piezas de artillería. Sus tropas eran en su mayoría inexpertas, entre 2.500 y 3.000 eran milicianos y sólo 500 veteranos, con el agravante para los correntinos que muchos de ellos se consideraban federales, se encontraban contrariados al verse mandados por jefes y oficiales unitarios, entre ellos el coronel Manuel Olazábal, nombrado jefe de Estado Mayor del ejército. y algunos tuvichás (caciques) guaraníes.


Ante el avance enemigo, Astrada retrocedió desde su posición inicial hacia Ombú, al norte de Curuzú Cuatiá.
El avance de Echagüe lo obligó a movilizarse, presentando batalla a orillas del arroyo Pago Largo.


La batalla de Pago Largo del 31 de marzo, teñida de traición, sería una lucha cruenta y espantosa porque las vencidas fuerzas correntinas fueron atrozmente acuchilladas por los federales de Pascual Echagüe.


Resultado del indudable arrojo de los atacantes fueron los fríos números del desenlace: un saldo de casi dos mil muertos, incluyendo el mismo Genaro Berón de Astrada y ochenta y cuatro jefes y oficiales.


El mismo Echagüe además contabilizó prolijamente: "cuatrocientos cincuenta prisioneros, quinientos fusiles de infantería, mil quinientas lanzas, trescientos setenta tercerolas y casi igual número de sables fuera de los que diariamente se recogen del campo en las direcciones que llevaron en la fuga los pocos que lograron escapar, seis carros de municiones de artillería, infantería y caballería, más de cuatro mil caballos, un estandarte, su archivo de campaña. Todo cuanto pertenecía al equipo y bagaje del ejército rebelde forman el trofeo de esta gloriosa jornada."


El infortunado Berón de Astrada fue "despellejado", y según explicita Yaben: "De su cadáver se sacó una lonja para manca, a la usanza de los indios salvajes en sus guerras, y asevera la tradición, que confeccionada la manca fue regalada al Gral. Urquiza. Muchos la vieron y afirman que su dueño la conservó como un recuerdo glorioso de aquel espanto de barbarie y sin igual carnicería".


Hechos insólitos tiene nuestra historia: "En las filas victoriosas favorables a Rosas, se alinearon hombres de nombradía, como el Gral. Justo José de Urquiza quien habría de seguir el acto ejemplificador de Berón de Astrada, aunque con mayor fortuna doce años después.


La legendaria bravura del gobernador de Corrientes no feneció con su cadáver. Los correntinos siguen recordándolo con unción.


Sus restos fueron trasladados a la Catedral Metropolitana de Corrientes.

 

Bibliografía:

Gonzalez Arrili: "Historia de la Argentina según la biografía de sus hombres y mujeres." Tomo I. Bs. As. 1964.

Yaben Jacinto: "Biografías Argentinas y Sudamericanas." 

Ferré, Pedro, Memorias. Ed. Coni Hnos., Bs. As., 1921.

Saraví, Mario Guillermo, La suma del poder. Memorial de la Patria, tomo VII, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1981.

Zinny, Antonio, Historia de los gobernadores de las Provincias Argentinas, Ed, Hyspamérica, 1987.

 

Berón de Astrada. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde 400 al 699, a la altura de Bv. Rondeau 600.

Se le impuso ese nombre por O. 58 del año 1941.

Recuerda al gobernador de Corrientes Genaro Berón de Astrada, muerto el 31 de marzo de 1839 en la batalla de Pago Largo.