BENEGAS TIBURCIO (1845 - 1908)

Hay vidas cristalinas y ejemplares que merecen el respeto de la posteridad.


Un hombre de esa tesitura moral fue don Tiburcio Benegas.


Nacido en el año 1845, en la Villa del Rosario, siguió el virtuoso ejemplo de sus padres, quienes lo educaron en los rígidos principios de  los hogares coloniales, donde la hombría de bien, el significado de dar la palabra y el respeto por la familia eran los puntales más firmes en todo lugar.


Hizo los primeros estudios en su tierra natal, ingresando en 1856 al Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, donde fue compañero de estudios y amigo del general Julio A. Roca, Eduardo Wilde y Victorino de la Plaza.


Luego de egresar trabajó como ayudante en el comercio de un tío hasta que optó por partir a Mendoza aprovechando el itinerario de Las Mensajerías de su primo Cerretti las que tardaban doce días de Buenos Aires a Mendoza, (mientras que ese itinerario en carreta demandaba tres meses).


En 1870 Tiburcio Benegas se casó con Lubina Blanco, cuyo padre era autor de "El manual del vitivinicultor" (padre e hija se habían salvado milagrosamente del terremoto de 1861).


Cuatro años después la pareja  con dos hijos vinieron a radicarse a la ciudad de Rosario donde tuvieron tres hijos más y por entonces se desempeñaba como gerente del Banco Nacional.


Decidió regresar a Mendoza pues adquirió en 1883 al francés Raymond, una propiedad en San Vicente, actual Godoy Cruz donde existía una vieja casona llamada "El trapiche".


En cierta oportunidad Benegas viajó a Chile en compañía de su mejor amigo Salvador Civit, quien le había informado que encontraría cepas de gran calidad.


En efecto trajo yemas y estacas que fructificaron en poco tiempo en El Trapiche y donde en 1884 (desempeñándose como intendente de Mendoza) gracias a la ayuda de su amigo, por entonces presidente de la República, Julio A. Roca llegaría a la provincia, brazos inmigrantes adecuados para dar impulso a la vitivinicultura.


Don Tiburcio Benegas fue un empresario que diversificaba su acción, así mientras que en 1887 triplicara en Mendoza, las hectáreas cultivadas en 1883, logrando que se trabajara la vid en 420 bodegas ordenó un censo agrícola que arrojó alentadores resultados, de los cuales el tenía mucho que ver, consiguiendo a su vez un empréstito en París, a través de la firma Bemberg (con quien lo unía una vieja relación desde Rosario) de cinco millones pesos oro.


El mismo contrató también al ingeniero italiano César Cipolletti en 1889 para una mejor irrigación a partir de los ríos Mendoza y Tunuyán.


Desempeñándose como gobernador, renunció a las tareas vitivinícolas, durante la segunda presidencia del general Roca, a raíz de que éste le confiara la difícil negociación de exportar carne argentina a Inglaterra y en noviembre de 1902 pudo telegrafiar anunciando el éxito de su gestión.


Sus últimos años de vida llevó una febril tarea de viajar por negocios internacionales a Europa y Estados Unidos.


Vivió una larga temporada en París y a posteriori en Buenos Aires donde falleció el 6 de noviembre de 1908.


Sus restos fueron trasladados en tren especial a Mendoza, la tierra de sus desvelos y sus éxitos.


Su padre don José Tiburcio Benegas fue alcalde del Rosario de los Arroyos en 1802, donde tuvo su vivienda sobre la calle Córdoba, frente a la plaza, hoy 25 de Mayo.

 

 

Bibliografía:
"Historias de familias." Mendoza. Editorial Primera Fila, 1992. Pág. 49 al 54.
Mikielievich W. C: "José Tiburcio Benegas." Diccionario de Rosario (inédito).

 

Benegas. Cortada. Topografía:
Corre de E. a O. desde 7700 al 8100, a la altura de Tarragona 200.
Se le impuso ese nombre por D. 24341 del año 1960.
Recuerda a don Tiburcio Benegas (1845 - 1908), empresario rosarino que diera impulso a la industria vitivinícola en Mendoza.