ESTERO BELLACO (Combate del 12 de mayo de 1862)

El mariscal López, considerándose impotenete para sostener en su campamento fortifidado de Paso de la Patria, bombardeado por la escuadra enemiga y amenazado de un próximo asalto general de todo el ejército aliado, resolvió abandonarlo para ocupar una posición más favorable al norte de Estero Bellaco - acota Juan Beverina.

El 19 de abril de 1866 las tropas paraguayas comenzaron la evacuación del campamento por varios días, sin que el enemigo se diese cuenta.

En la madrugada del 23, la retaguardia paraguaya se retiró a su vez después de incendiar el lugar que habían ocupado. En ese mismo día los alliados atravesaron el riacho que los separaba del área enemiga y se establecieron en el campamento abandonado, después de destacar hacia el norte, las fuerzas necesarias de seguridad.

El general Mitre, antes de inciar el avance con todo el ejército en persecución, consideró necesario esperar que las unidades dispusiesen de todos los elementos de movilidad, cuyo transporte hasta la costa paraguaya requería un cierto tiempo.

Las avanzadas de López permanecían al norte de Estero Bellaco o bien Bellaco Estero, cuyos pasos principales ocupaban, habiendo además construido en ellos algunas obras de fortificación que de cierto se convertían en barreras inxpugnables; al sur del estero estaban pertrechados las avanzadas de los aliados (argentinos , uruguayos y brasileños) cuyos jefes, oficiales y soldados se encontraron con una geografía imponente por su belleza pero riesgosa, porque ellos provenían de regiones completamente diversas.

El grueso del ejército paraguayo se había replegado al norte de Tuyutí, y cerrando el camino por el Paso Gómez se dirigió a Paso Pacú y Humaitá.

Deseando el mariscal López conocer la dislocación del ejército enemigo ordenó la ejecución de un reconocimiento ofensivo de Estero Bellaco.

La operación fue confiada al teniente coronel Díaz, bajo cuyas órdenes se pusieron siete batallones de infantería, cinco regimientos de caballería y ocho piezas de campaña, alcanzando un conjunto efectivo de 5.550 hombres.

La selva, los bosques y los esteros ofrecían carcterísticas sombrías. El enemigo podía tender eficaces emboscadas, defenderse con menor esfuerzo y tomar con mayor facilidad la ofensiva.

Así ocurrió dada la orden de iniciar el movimiento de combate, la caballería, conocedora de cada accidente del camino, atravesó el estero lanzándose contra los batallones brasileños de avanzada, los que sorprendidos por la rapidez del ataque retrocedieron abandonando cuatro piezas de artillería, hecho imitado por los batallones orientales que cedieron terreno para no verse encerrados por los contrarios.

La respuesta fue dada por otras tropas aliadas cuya retaguardia avanzó en apoyo de su vanguardia. la acción se hizo cada vez más encarnizada, y era unánime la idea que a pesar de los denonados esfuerzos sufrirían numerosas pérdidas.

El teniente general parguayo Díaz ordenó prestamente la retirada al otro lado del estero, la que se efectuó desordenadamente dejando el terreno sembrado de cadáveres.

La magniud del descalabro fue mayor para Paraguay por la obstinación, carente de capacidad para dar órdenes en atención a las circunstancias, del teniente coronel Díaz.

Los aliados, particularmente los brasileños también tuvieron un número importante de bajas, alcanzando a perder más de 1.500 hombres.

Esa alocada guerra continuaría con otros combates que diezmarían las fuerzas argentinas hasta su fin en el año 1870.

 

Bibliografía:

Beverina, Juan: La Guerra del Paraguay (1865 -1870) Buenos Aires. Ed. Ferrari hermanos, 1921.

 

Bellaco EStero. Cortada. Topografía:

Corre de N. a S. desde 3600 hasta 4100 a la altura de Salvat 3500.00.

Se le impuso ese npombre por D. 21748 del año 1958.