BEETHOVEN LUDWIG VAN (1770 - 1827)

"Beethoven tuvo el Rin por cuna y el Danubio por sepulcro" según frase de Schumann.


Nació el 16 de diciembre de 1770 en Bonn, ciudad que por entonces estaba sometida a la soberanía de un arzobispo elector, y éste asumía la dignidad espiritual conjuntamente con el poder temporal.


El hogar de este singular músico vivió año tras años agobio y estrecheces. Y una vez fallecida su madre, cuando Luis era un adolescente, el padre no pudo prodigarle cálidas atenciones paternales.


El niño estaba predestinado a ser músico, pues su ambicioso progenitor fue su primer maestro enviándolo después al organista Christian Neefe, quien lo familiarizó con la música de Juan Sebastián Bach y hasta dirigió sus primeros ensayos de compositor.


Se trasladó a Viena en 1787 encontrándose fugazmente con Mozart el que le profetizaría un futuro exitoso en su carrera musical.


Cinco años después se radicó en la capital austríaca  siendo su maestro Haydn quien le impondría rigideces escolásticas.


"La sordera se le hizo presente, cuando apenas había cumplido treinta y un años, en el umbral del siglo XIX.

Superándolo o superándose en su propia limitación, compondría en este período de su existencia la Sinfonía Tercera y la Quinta (Heroica)." Según expresa Raúl N. Gardelli.


A partir de 1817, padeciendo ya una sordera total, seguiría componiendo; a este período corresponden la Novena (1823), y la Misa Solemne (1822) con el sobrenombre de Sinfonía Coral.


Poco menos de la mitad e la vida del genio vivió acompañado de su fecunda  sordera y pensar que a los treinta y un años estuvo decidido a suicidarse pero felizmente sobreponiéndose a ese impulso mortal vivió un cuarto de siglo más para ofrecerle al mundo su sutil arte.


Durante su juventud, el maestro había sido señalado muchas veces como el retrato de su salud. Su vida irregular sus fuertes emociones y su testarudez tuvieron como consecuencia que su fibra, originariamente robusta, se debilitara notablemente con el tiempo. La cirrosis hepática se le manifestó también en 1821, y la hidropesía de la que hoy se sabe seguramente era el síntoma de una enfermedad maligna que después de 1825 sería el detonante del inminente fin del gran enfermo.


En noviembre de 1826 la enfermedad se desarrolló tan rápidamente que fueron necesarias tres punciones en poco tiempo. Una leve mejoría hizo que el maestro sintiera renacer las esperanzas y quisiera comenzar a componer.   

      
Falleció al año siguiente el 26 de marzo, siendo sepultado en el cementerio de Währing, el 29 de marzo.


Como dice Werner Rainer: "Beethoven es el maravilloso replegamiento de un ingenio creador sobre sí mismo", en efecto demostró que pese a sus falencias físicas sintió, el goce de la vida plasmándolo en sus composiciones.

 

Bibliografía:
Gardelli Raúl N: "Beethoven, excelso ejemplo." Artículo diario La Capital de Rosario en su edición del 26 de agosto de 1997.
"Beethoven Ludwig van." Universitas, Enciclopedia cultural. Salvat Editores. Barcelona, 1959.
Werner Rainer: "Los Hombres de la historia. Beethoven." Centro Editor de América Latina.

Beethoven. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. desde 600 al 799, a la altura de Juan Manuel de Rosas 4000.
Se le impuso ese nombre por Decr. N° 21705 del año 1958.
Recuerda al genio de la música Ludwig van Beethoven (1770 - 1827).
Con anterioridad se denominó Alfredo Blanche - Centeno y "D".