BAYO SERVANDO FLORENCIO (1822 - 1884)

Durante su gestión como gobernador, se produjo en la República la revolución mitrista contra Avellaneda. Santa fe, como siempre corrió solícita a mantener el orden y velar por la integridad del Estado.

Don Servando Bayo presentó un lucido cuerpo de "Gendarmes Rosarinos", armados de remigton, sustituyendo a los fusiles antiguos.

Una vez instalado en el poder (1874), el presidente Avellaneda optó por resarcir los gastos de aquellas provincias que habían cooperado contra los revolucionarios opositores a su elección.

Le llamó la atención que la provincia de Santa Fe, aquella más adicta en la contienda fuera la que menos demandaba, Bayo contestó al momento en forma brusca: "es que no he robado, ni he dejado robar a nadie Señor presidente" Dignas palabras que pintaron el honor y la honestidad que son suficientes para mantener una verdadera obra de gobierno.

Hijo de don Marcelino Bayo, Juez de Paz de la ciudad de Rosario y de doña Petrona Alcácer, heredó de ellos su dignidad.

Carente de estudios, suplía esa deficiencia con rectitud, buen sentido y un carácter afable y llano.

Después de la batalla de Cepeda, en la que Mitre llegó a ocupar la gran aldea del Rosario, Bayo en su carácter de ayudante del coronel Nicolás Martínez Fontes, quien cayera herido gravemente, puso en peligro su vida, levantó a su jefe y ayudándolo a subir al caballo, lo salvó de una muerte segura, Urquiza premió ese acto de arrojo.

Durante la presidencia de Nicolás Avellaneda, participó en la fundación del Banco Provincia de Santa Fe, en 1874.

Hacía pública sus fórmulas de transparencia y austeridad constitucional a partir de las más altas esferas gubernamentales, castigando severamente todo intento de despilfarro de bienes comunes para el resurgimiento de la Nación y las provincias.

Tuvo la decisión de quitar la personería jurídica a la sucursal Rosario del Banco de Londres y Rió de la Plata, acusada de atentar contra los intereses públicos, ordenando su liquidación.

El 28 de febrero de 1875 inauguró oficialmente el Colegio Nacional en la ciudad de Rosario. Pese a la crisis económica que sacudió por entonces al país, Bayo logró incrementar la renta pública, atender la enseñanza, levantar una Casa de Justicia y la torre del Cabildo de Santa Fe.

Se desempeñó como gobernador durante el período 1874 a 1878 y seguidamente fue nombrado Inspector General de Armas de la provincia y nuevamente Jefe Político de Rosario, esta vez interinamente actuando como secretario Gabriel Carrasco, donde extirpó con energía el bandolerismo y los asesinatos frecuentes en la época.

En dicho puesto lo tomó la revolución de 1880, suceso que se produjo por la proximidad de las elecciones presidenciales y "la cuestión capital de la República" que aún no había sido resuelta.

Al estallar el enfrentamiento armado entre Buenos Aires y el resto del país, Servando Bayo tomó parte activa en todos los sucesos que desembocaron en la elevación del Gral. Roca a la presidencia (1880.)

Desempeñándose como senador nacional por la provincia de Santa Fe a Bayo lo sorprendió la muerte en Bs. As, el 18 de mayo de 1884; sus restos reposan en la iglesia del Convento de San Lorenzo.

Había nacido en el humilde poblado del Rosario un 27 de octubre de 1822.

En una breve sinopsis histórica de don Gabriel Carrasco en 1888, reseñando por orden cronológico todas las realizaciones del gobernador Servando Bayo, resume en estas concisas palabras un concepto exacto de su persona: "fue honrado, fue justo, fue magnánimo".

 

Bibliografía:

Revista: "125 años del diario La Capital." Pág. 15 y 16.

Astolfi, José C.: "Historia argentina." Pág. 378 y sig.

Alvarez, Juan: "Historia de Rosario (1869 - 1939)." Bs. As. 1943.

 

 

Bayo Servando. Calle. Topografía:

Corre de N. a S. desde 400 al 2600, a la altura de Eva Perón 4400 y Bv. 27 de Febrero 4400.

Se le impuso ese nombre desde su apertura, autorizada por la Ord. 30 del año 1905.

Recuerda a Servando Florencio Bayo (1822 - 1884), gobernador de la provincia de Santa Fe, desde 1874 a 1878.