BARCALA LORENZO CORONEL (1795 - 1835)

¿Quién fue Barcala? ¿Cómo fue posible que un negro llegara a ejercer el grado de coronel otorgado por el oficial más brillante de la historia nacional? ¿Es verdad que era tan popular entre la tropa? ¿Es cierto que además de valiente era inteligente y culto? ¿Dónde termina la historia y empieza la leyenda?


Durante el Virreinato el proceso de aclimatación de los colonizadores y su descendencia en el Río de la Plata dio origen a  determinados grupos sociales, con predominio de  los blancos de  raza europea, los blancos nativos descendientes de españoles adaptados a su forma de vida y cultura, las razas mestizadas originadas con la mezcla de sangre entre hispánicos y nativas,  más los indígenas alejados del área transitado por los europeos ¿no incorporados nunca a la nacionalidad argentina? 


Más,  era importante  la agrupación   de  los negros importados del África desempeñando los más viles menesteres y que serían incorporados a la nacionalidad recién cuando integraron batallones.


La vida de Lorenzo Barcala es desconocida, más para la mayoría de los mendocinos, sin embargo fue un excelente militar nacido en esa provincia y de origen africano. ...


Repito el texto de ESTILO  en su edición impresa del domingo, 6 de octubre de 2013: Lorenzo Barcala: de origen africano y trágico destino.


De sastre a militar: Lorenzo Barcala nació en Mendoza en 1795. Su madre fue una mujer de origen africano que llegó a esta ciudad muy joven. Fue comprada por Cristóbal Barcala.


Reitero: hijo de padres africanos al servicio  en la casa de un noble español don Cristóbal Barcala, hombre culto, uno de los más importantes escribanos de aquel tiempo y buen pasar económico, quien  le asignó  al niño su apellido.


Desde muy niño Lorenzo se destacó por su inteligencia. Como era hombre de color, tuvo que trabajar como sastre, sin mayores  aspiraciones.


Cuando la Asamblea del año XIII,  expidió el memorable decreto que establecía “la libertad de vientres”, por esas casualidades del destino a él no le hubo   correspondido tal resolución por ser  adolescente, pero por influencia paterna  lo mismo fue  declarado libre  a la faz del mundo civilizado.


Expresa Yaben en su obra Biografías argentinas y Sudamericanas: "Libre, inmediatamente pensó en servir a su Patria con todo entusiasmo y, a  tal efecto,  en 1815, se presentó al cuartel de Cívicos- Pardos de Mendoza" a fin de incorporarse.


Larga fue su trayectoria en aquel regimiento que guarnecía a su ciudad, donde en 1820 ostentaría las jinetas de sargento primero.".

Unos meses antes de realizar la campaña a Chile, el General José de San Martín, jefe del Ejército de los Andes,  dejó a cargo del batallón de negros al Sargento Barcala, para que se ocupara de instruir a las tropas inexpertas en la ciudad.

Unos años después, el "Negro" Barcala - como afectuosamente le llamaban sus compañeros de armas- inició una excelente carrera militar y fue él quien, cuando se produjo la revolución en San Juan, luchó contra los insurgentes del batallón de Cazadores de los Andes.

La disolución de la autoridad del Directorio y la renuncia de Rondeau, en 1820,  impuesta por el levantamiento de los caudillos, hizo surgir un nuevo régimen político basado en la desobediencia a la ley y en la conquista del poder.


El campo, las villas y las pequeñas poblaciones  se plegaron a las tendencias federales y separatistas de los caudillos en contra del gobierno  de la ciudad de Buenos Aires, más  Barcala formado en el valor de la dignidad y respeto de los deberes y derechos  de los hombres, luchaba contra ese orden de cosas.


Tiempo después tomó parte de la batalla de Punta de Médanos contra el caudillo chileno José Miguel Carrera, quien fue tomado prisionero, juzgado por una tribuna y luego condenado a muerte. Fue el "Negro" Barcala  quien junto a su pelotón de fusilamiento dio la señal de fuego al valiente general chileno en la Plaza Mayor.


Por su comportamiento mereció un ascenso y un escudo honorífico con la leyenda: "Aniquilé la anarquía".


En 1825 tomó parte en la expedición que el gobernador de Mendoza confiara a los hermanos Aldao, para reponer en el gobierno de San Juan al Dr. Salvador María del Carril, que había huido a Mendoza ante el avance de un división enviada por Facundo Quiroga.


Barcala tuvo una activa  participación en la victoria de Las Leñas (9 de septiembre de 1825).


 Cinco años después en Oncativo,el Gral. Paz comisionó a  Barcala que se dirigiera a su tierra natal,con el objeto de afianzar la seguridad de aquella provincia ante el avance de los federales, después de los resultados decisivos que acababan de obtener éstos.


El coronel Barcala se dirigió primero a Córdoba (1831), a fin de incorporarse el ejército del Gral. Paz y al caer éste prisionero el 10 de mayo, sus fuerzas a las órdenes de Lamadrid se replegaron hasta Tucumán.


El 4 de noviembre de ese año, Quiroga derrotó definitivamente a Lamadrid en la famosa acción de Ciudadela y el coronel caería prisionero del vencedor, quien sin vacilar ordenó fusilar a toda la oficialidad derrotada, más Barcala junto a otro capitán lograron  salvar su vida, gracias a una milagrosa fuga.


Nos informa Rogelio Alaniz,  en su artículo del diario El Litoral del 28 de julio de 2010: El negro Barcala, respecto a este hecho:


“Cuando Facundo Quiroga derrotó a Lamadrid en la batalla de Ciudadela decidió fusilar a todos los oficiales prisioneros. Se dice que de los 33 oficiales, 31 fueron pasados por las armas. Dos salvaron sus vidas. Uno fue Pedro Morat que se escapó aprovechando la distracción de un centinela y el otro el coronel Lorenzo Barcala.


Barcala era el único negro con rango militar. En realidad fue el único negro en la Historia Patria que llegó a Coronel, grado que le otorgó el general Paz en el campo de batalla.


A Quiroga le debe haber llamado la atención que un negro fuera coronel o tal vez fue el azar el que determinó que decidiera conversar con uno de los prisioneros condenados al paredón.


El diálogo entre Quiroga y Barcala es leyenda. No hay documentos que verifiquen su existencia real pero, como dijera el periodista de la célebre película de John Ford, “Cuando en el Lejano Oeste la historia y la leyenda se confunden lo que importa es escribir la leyenda”.


Se cuenta que Facundo lo encaró a Barcala y le preguntó a boca de jarro: “Si usted estuviera en mi lugar ¿qué haría?”. Quiroga esperaba la respuesta previsible de un condenado a muerte: el perdón, la clemencia, la piedad o algo parecido. Sin embargo Barcala sin bajar la vista le respondió: “Fusilarlo en el acto”.


Dicen que los ojos de Quiroga brillaron debajo de sus cejas espesas. Los que lo conocían sabían que ese brillo era el anticipo de una decisión temible y sobre todo imprevista. Quiroga se acercó a Barcala y en voz alta para que todos escuchen dijo: “Entonces desde hoy usted será mi ayudante”.


Sarmiento en su Facundo dice: "El coronel Barcala, el ilustre negro fue el único jefe exceptuado de esta carnicería, porque Barcala era el amo de Córdoba y Mendoza en donde los cívicos lo idolatraban..."


 Facundo Quiroga En 1834, ante un conflicto desatado entre las provincias de Salta y Tucumán, el gobernador de Buenos Aires, Manuel Vicente Maza (quien respondía políticamente a Rosas), encomendó a Quiroga una gestión mediadora.


Tras un éxito parcial, Quiroga emprendió el regreso y fue asesinado el 16 de febrero de 1835 en Barranca Yaco, provincia de Córdoba, por Santos Pérez, un sicario al servicio de los hermanos Reinafé, hombres fuertes de Córdoba.


 Desaparecido su peor enemigo, cuando el coronel  Barcala se proponía a gozar de un merecido descanso, optó por intervenir en un último combate contra el tirano de Mendoza, Fraile Aldao, el que tenía varios espías para  informarse de cualquier conspiración o revuelta que los unitarios pudiesen organizar tanto en Chile como en las provincias cuyanas.


En San Juan se encontraba un informante llamado Montero, quien se hizo amigo de  Lorenzo y contó en una carta el posible plan conspirador  contra el gobierno nacional. Esta confesión a su traidor amigo le costaría la vida.


Injusta muerte : La carta traída por Montero quedó en poder del general Aldao y éste presionó al gobernador Pedro Molina, para que realizara un proceso contra el coronel Lorenzo Barcala, quien fue inmediatamente  extraditado a Mendoza.


El "Negro" reconoció su participación y fue preso en el acto. Se estableció un juicio marcial que en pocas horas sentenció al conspirador a la pena de muerte el 1 de agosto en la plaza pública.


Pues sabiendo que había sido traicionado a las 11 de la mañana del 1° de agosto de 1835,  marchó con un pelotón de fusilamiento  hacia la plaza - hoy Sarmiento de Buenos Aires- para su ejecución, en el mismo lugar había instruido a sus tropas en 1816.

 

Bibliografía:
Piccirili, R.; Romay L. y Gianello Leoncio: "Diccionario biográfico argentino." Tomo I. Ediciones históricas argentinas. Septiembre de 1953.

Barcala. Cortada. Topografía:
Corre de N. a S. desde 4600 al 4800, a la altura de Av. Uriburu 00. Barrio Sáenz Peña.
Se le impuso ese nombre por D. 21.748 del año 1958.
Recuerda al guerrero de la Independencia coronel Barcala (1795 - 1835).
Con anterioridad se denomino Tiscornia.