BALBO ITALO

En la casi aldea que era hace unos años un barrio rosarino, había códigos no escritos, pero que eran conocidos y respetados por todos los que en esos ámbitos vivvían.

Existían también algunos conceptos casi axiomáticos que no se didscutían y que facilitaban la normal existencia cotidiana. El barrio en aquellas décadas no muy lejanas era simple, ya fuera céntrico o de"extramuros" los muchachos hacían de día algún picadito en la calle, por donde no pasaban todavía los colectivos, y de noche se reunían en las esquinas próximas al farol, para hablar tanto de fútbol como de chicas.

Todos los que vivian en ese entorno pensaban y respetaban al lechero, al cartero y al "vigilante", cuyo nombre y apellido desconocíamos , pero que "eran una buena persona" asveraban los vecinos.

No existía ni el "Pami" ni las obras sociales ni sanatorios porque el médico de cabecera era parte de la familia, y cuya presencia se está valorizando hoy como insistituible.

El observador de la vida diaria tenía numerosos ejemplos de buenas personas,capaces de identificar en personajes de distintos tipos raciales, nacionalidades , profesiones y nivel cultural.

Así buena persona fue don Italo Balbo, inmigrante trabajador de sol a sol y ahorrativo de peso tras peso,jamás asumía una discusión, aunque si se le preguntaba directamente, daba con cautela su parecer.

Dentro de su casa era igual entraba en silencio, dejaba sus herramientas y su saco, y después de lavarse las manos estaba listo para sentarse a comer el plato de sopa que canónicamente servía su mujer.

Junto a su esposa con el pasar de los años, alcanzó una próspera situación económica, consiguiendo a su vez lucir en la puerta de su casa la chapa de bronce de su hijo el doctor.

Su hijo heredando las virtudes familiares ,cobraba muy poco por su visita y más al saber que ese cobro era casi ilusiorio por la pobreza notoria de algún vecino, regalaba medicinas o recomendaba algún remedio casero que podía preparar el farmaceútico.

En cuanto a don Italo no sólo se lo recuerda por sus valores morales sino también por ser propietario del terreno donde se abrió el pasaje que lleva su nombre.

 

Bibliografía:

Palacio de Gómez Guadalupe: "Las buenas personas de otros tiempos".

 

Balbo Italo. Pasaje. Topografía:

Corre de N. a S. 4600(A) - 4600(B) a la altura de Av. Uriburu 2300.

Carece de denominación oficial.

Recuerda al propietario del terreno donde se abrió el pasaje.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una de esas conclusiones podía resumirse en una frase corta y definitoria : "Ese hombre es buena persona."