BAHÍA BLANCA

“Es la capital argentina del mar. Nació de un impulso romántico y creció en un pozo. Su historia está signada por el esfuerzo”- según la revista Nueva. Abril de 1994.


Con ese nombre se conoce el punto geográfico desde el año 1520, en que lo descubriera Hernando de Magallanes en su primera y fallida circunnavegación oceánica.


El capellán que viajó con el pirata Francis Drake en 1577, un tal Fletcher, la puso en el mapa como "Tierra de los demonios".


Carlos Darwin cuando pasó con el Beagle, dos siglos y medio después escribió que Bahía Blanca apenas merecía el nombre de aldea y eso que contaba con 400 habitantes, casi tantos como su ciudad natal.


Alcides D' Orbigny, naturalista francés escribió: “Si la región fuera boscosa, sería un lugar encantador, pero este suelo virgen de cultivos y plantaciones, sólo ofrecía un paisaje melancólico cuya vista solo inspira tristeza..."


Alfredo Ebelot, otro viajero tendría problemas con el barro y dijo: "Uno se encuentra con frecuencia preso hasta la cintura en una hoya fangosa e inmediatamente ve correr con desmañada habilidad una cantidad asombrosa de cangrejos, espantados por la conmoción producida por nuestra presencia en tan glutinoso lecho."


Siendo gobernador de la provincia de Buenos Aires el coronel Manuel Dorrego, mediante un decreto del 16 de agosto de 1827 autorizó a don Juan Manuel de Rosas para extender las fronteras del sur provincial y dar fomento al puerto de Bahía Blanca.


Tras los preparativos efectuados por Rosas sería designado jefe de la expedición el coronel Ramón Estomba quien erigió  un fuerte que llamó "Fortaleza protectora argentina", cuya acta de fundación data del 2 de abril de 1828.


Desde el mangrullo se alertaba el acoso de los aborígenes y cuando al cacique Yanquetruz, por error de un oficial de caballería, le volarían  la cabeza, un malón embravecido saqueó e incendió la guarnición que Estomba fundara.


Los pobladores no se amilanaron y con sudor y lágrimas reconstruyeron el desvastado fuerte, tanto que en 1869 para la Exposición nacional de Córdoba se dijo que Bahía Blanca contaba con 26 almacenes, 4 panaderías, una barbería y un café.


Los prestigiosos poetas Rubén Darío y Leopoldo Lugones, la visitaron  para esa época, expresando que habían descubierto una madre perla a orillas del mar.


Afortunadamente, también visitaron en el siglo anterior personajes como Estanislao Zeballos y el ingeniero Carlos Pellegrini, augurándole un futuro venturoso.


Un destino brillante esperaba a Bahía Blanca: "Ser puerto y puerta del sur argentino y una de las más destacadas urbes del país."

En efecto aparte de ciudad populosa, hoy  Bahía Blanca alberga varios puertos: Ingeniero White, que es el comercial y pesquero de ultramar; Galván y Rosales destinados al movimiento del petróleo; Cuatreros para los embarques de carne y Puerto Belgrano, asiento de la Base Naval del mismo nombre de la flota de la Armada Argentina y la de mayor importancia en América del Sur.

 

Bibliografía:
Artículo publicado en la revista Nueva, abril 1994.
Volante del sello postal emitido el 25 de noviembre de 1978.

Bahía Blanca. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. desde 100 al 600, a la altura de Vélez Sárfield 1700.
Carece de designación oficial.
Recuerda a la ciudad homónima del sur - este de la provincia de Buenos Aires.