AURORA

Antes de la divulgación del reloj se tenía en cuenta para dividir las horas del día, el canto del gallo que gritaba tres veces en la noche: a la media noche, a las 3 de la madrugada y al amanecer o aurora.

Costumbre adoptado por los romanos que pasó a la península ibérica durante su ocupación y de allí al Río de la Plata.

En la división de la noche, los romanos establecieron "la tarde" o la primera vigilia que comprendía el tiempo que media desde la puesta del Sol hasta la hora 21; la noche o segunda vigilia desde la hora 21 a media noche, "canto de gallo" o tercera vigilia entre la media noche y las tres de la mañana y "maitines" o cuarta vigilia desde las tres de la mañana a la salida del sol.

Se daba por corriente que los callos cantaban por primera vez apenas pasada la medianoche, haciéndolo en forma unánime al amanecer a la aurora.

Durante el período colonial, en nuestras regiones el primer canto del gallo representaba un momento fijo y determinado de la noche.

Entre el paisanaje era norma "ensillar" al primer canto del gallo "y los conductores de carretas que efectuaban el tráfico de carga entre los centros urbanos y puestos solía llevar colgada del pértigo de sus vehículos una jaula con un gallo que les servía de despertador. Ave que le señalaba en forma precisa el instante de uncir los bueyes a media noche o al amanecer. Llamaba a este último momento " a la oración".

Han pasado dos siglos y el hombre de las grandes urbes de hoy ha cambiado sus costumbres y ha olvidado un tanto el amanecer, con sus cantos, sonidos e imágenes.

Cree que sólo es un cambio de postura cuando cada aurora, amanecer, alba o como lo llamemos, es la suerte de despertar nuestras neuronas y el estallido de nuestros sentidos, todo un desafío que merece ser vivido.

 

 

Bibliografía:

Información suministrada por Wladimir Mikielievich.

 

Aurora. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. desde el 2900 al 3600 desde Ovidio Lagos a Cosntitución a la altura del 5200.

Se le impuso ese nombre por Decr. 3725 del año 1945.

Se supone que el Consejo Deliberante ha querido homenajear el nacimiento de cada aparición solar.