ARÉVALO O DE ARÉBALO DOMINGO SORIANO (1783 – 1834)

Domingo Soriano Arévalo nació en Buenos Aires el 14 de diciembre de 1783, cuando esta ciudad era la capital del Virreinato del Río de la Plata,  siendo sus padres Pedro Rodríguez de Arévalo y Ana María Fernández Valledor.

Pues  como  hijo de españoles, él y su hermano Thomas Domingo estuvieron al servicio de la Corona hispánica, al igual que su padre, entre 1802 y 1804, año en que ingresaron a la Guardia del Fuerte de Luján, como parte de los Blandengues.


.Era el menor de catorce hermanos, que se vieron reducidos a siete tras la muerte de otros: Mariano, Narciso, Thomas Domingo, José Eusebio, Manuela Faustina, Thomas Antonio y él.
Desde adolescente, Arévalo se había hecho notar por su espíritu de camaradería y acentuado patriotismo.

 

Participó en las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, y en 1809 fue subteniente del Batallón de Andaluces.


En 1809 era subteniente del Batallón de Andaluces y al producirse la gesta emancipadora se hallaba prestando servicios en el Batallón N. º 4 en la ciudad de Chuquisaca.
Sin embargo, fue expulsado en agosto tras la Revolución de mayo de 1810 y debió ingresar al regimiento de los Dragones de la Patria, donde integró la Novena Compañía del Primer Escuadrón.

 

En enero de 1811 es teniente del Regimiento de Dragones de la Patria, formando la vanguardia del Ejército de Balcarce en la campaña al Alto Perú.
Las fuerzas españolas comandadas por el Gral. Goyeneche libraron batalla  el 20 de junio de 1811, venciendo a los criollos. Fue el desastre de Huaqui o del Desaguadero que aunque las bajas no alcanzaron a cien hombres, se perdieron gran cantidad de equipo y armamento de difícil reposición.


Tras la derrota de Huaqui, las tropas se dirigieron a San Salvador de Jujuy, ciudad en donde el 1 de diciembre Arévalo fue ascendido a ayudante mayor.

 

El enemigo permitió concentrar los restos del ejército patriota en Jujuy, Domingo Soriano de Arévalo, como ayudante mayor del Cuerpo de Dragones, llegó a tener una sostenida participación en las duras batallas de Tucumán y en la de Salta,más Vilcapugio y Ayohuma.
 Formó parte de la sexta columna de ataque patriota y en el parte de la acción, el Gral. Belgrano elogió su  conducta.

 

Entre 1816 y 1818 fue el Jefe de Intendencia del Ejército del Norte, acantonado en forma permanente en San Miguel de Tucumán, además de ser edecán del general Manuel Belgrano. Se casó con una niña, hermana del doctor Nicolás Laguna.


En 1817, Arévalo fue promovido a Teniente Coronel, desempeñándose como edecán del Creador de la  Bandera, aparte de ser su consecuente y dilecto amigo durante casi la segunda mitad de su vida.


Posteriormente fue nombrado teniente de gobernador de la villa de Tarija. abandonando esa ciudad después de la batalla de Sipe Sipe.

 

Cuando el grueso del Ejército marchó hacia el sur para enfrentar a los federales de la provincia de Santa Fe, Arévalo quedó al mando de las escasas fuerzas que quedaron en Tucumán; pretendió mantener el mismo rigor y disciplina que habían sido mantenidos hasta entonces por el general Belgrano. Pero no tenía el prestigio del general, y se ganó el odio de sus soldados y oficiales.

 

El 11 de noviembre de 1819, los oficiales del Ejército del Norte apoyaron a Bernabé Aráoz en la revolución que lo llevó al gobierno de su provincia, y arrestaron a Arévalo, al gobernador Feliciano de la Mota Botello y a Belgrano, que estaba allí convaleciente de sus enfermedades. Recobrada la libertad, regresó a Buenos Aires acompañando a Belgrano, donde fallecería poco después.

Se instaló durante algún tiempo en San Isidro, participando de los hechos de la "Anarquía del Año XX". Destinado al norte de la provincia de Buenos Aires, se unió a la campaña defensiva contra la invasión de Francisco Ramírez a Santa Fe en el año 1821, a órdenes del coronel Lamadrid, que fue derrotado en Coronda.
Arévalo logró salvar su división y uniéndose a las fuerzas de Estanislao López;  participó de la victoria que obligó al Supremo Entrerriano, Ramírez,  a huir hacia Córdoba, donde encontraría la muerte.

 

Posteriormente participó en las campañas contra los indígenas del sur de la provincia en la época de Martín Rodríguez, y fue uno de los jefes de la frontera sur bajo los gobiernos de Las Heras y Rivadavia.


En octubre de 1823, el coronel Arévalo - partiendo del fuerte de Lobos - venció un poderoso malón en la Laguna del Arazá, cerca de la actual Castelli, con la ayuda de Juan Manuel de Rosas. El regimiento a su mando - los Blandengues de Frontera - se establecería más tarde como Regimiento 6 de Caballería de Línea.
Pasó a retiro en 1824 y adquirió una estancia en Lobos; se identificó con los unitarios y pasó a retiro militar al ascender al gobierno Manuel Dorrego. Al ser derrocado éste, Juan Lavalle le ofreció el comando general de la frontera, que no aceptó.


En 1824 presentó su renuncia irrevocable  a las fuerzas armadas, falleciendo  en el pueblo de Lobos el 18 de febrero de 1834.


Sus restos descansan en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, de Lobos.

 

Bibliografía:

Cutolo, V: “Nuevo diccionario biográfico” Tomo I.

Piccirilli, R.; Romay, R.; y Gianello Leoncio: “Diccionario histórico argentino.” Tomo I. Buenos Aires, 1953. 

 

Arévalo. Cortada. Topografía:

Corre de E. a O. desde el 6000 al 7400, desde Magallanes a la Av. de Circunvalación, paralela a Navarro en el barrio de Fisherton (sur).

Se le impuso ese nombre por O. 25/20.

Con anterioridad se denominó Patricios.

Recuerda a Domingo Soriano de Arévalo (1783 –1834), militar argentino que actuó valerosamente en las campañas por la Independencia y más tarde contra los indios.