ANGELONI ANGEL (1846-1906)

Desde 1892 a 1903 los saldos oscilaron en alrededor de 40 mil inmigrantes por año; entre 1857 y 1914 entraron al país casi tres millones de europeos y casi el 90 % de ellos se asentaron en la pampa húmeda, en los alrededores de Buenos Aires y en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y el sur de Córdoba.
En el último tercio del siglo XIX (1870-1900) aparecieron condiciones casi ideales para el desarrollo agrícola. Los arribados proveyeron la mano de obra necesaria para trabajar estas tierras vírgenes mientras el clima pampeano fue óptimo para el cultivo de cereales.
Muchos inmigrantes, que no eran agricultores, se volcaron a esta tarea. Pocos fueron los que pudieron alcanzar la posesión de la tierra, como el caso de nuestro colonizador Angel Angeloni que llegó al país procedente de Bérgamo (Italia) hacia 1880.
Se radicó en Santa Fe, en el justo momento en que nuestra provincia producía más de la mitad del trigo argentino, y como otros muchos inmigrantes, debió ajustarse a la estructura vigente de la propiedad de la tierra, que consistía en arrendar campos a un terrateniente.
Así don Angeloni se dedicó al trabajo agrícola en los latifundios del Sr. Conrado Porta. El beneficiario era el arrendador y el perjudicado el arrendatario que veía cerrados todos los caminos para su propia acumulación de capital.
Angeloni no se amedrentó pese al pago de los arriendos cada vez más elevados y al encarecimiento de los medios de producción que utilizaba, herramientas, semillas y jornales de sus peones comprando a Iriondo en 1882 las tierras situadas al oeste de donde hasta hoy se encuentra la estación del ferrocarril Luciano Leiva, erigiendo así la colonia que lleva su nombre.
Desde su lugar alertaba a sus compatriotas, sobre el abuso manifiesto de los terratenientes que persistían tan sólo en especular con sus posesiones sin interesarse por la producción del suelo, haciéndoles ver que sin alteración del sistema de propiedad de la tierra, la acumulación de capital para ellos era imposible, por más que las ventas de las cosechas les permitieran cubrir los costos.
Fue Angeloni un verdadero profeta del oeste santafesino al intuir que el ferrocarril era el insoslayable medio de expansión del agro. Así los graneros y galpones que surgían al lado de las estaciones ferroviarias se complementarían con elevadores de granos donde llegarían las vías portando la creciente producción de trigo.
Angeloni supo descubrir la ley de Aduanas que regía desde 1876, gravaba a los artículos extranjeros similares a los que podían fabricarse en el país y por ello incentivó a los pobladores de la colonia por él fundado a que elaborasen suelas, calzados, carruajes, vinos embotellados, fósforos, etc.
Angeloni como otros tantos inmigrantes hacedores de nuestra identidad, enseñó a sus contemporáneos y a sus hijos a honrar la vida y a amar a sus dos patrias; la de sus mayores y la que los adoptó.
Su vida se apagó en los umbrales del siglo XX, en 1906.
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Bibliografía:
Benarós L.: “ Cultura ciudadana. Evolución económica argentina”.
Bs. As. 1955.
Abad de Santillán D.: “Gran Enciclopedia de la Prov. de Santa Fe” Tomo I. Bs.As. Edit. Ediar. Bs.As. 1967.


Angeloni. Pasaje. Topografía:
Corre de E. a O. desde el 4600 al 4899, a la altura de Córdoba 4700.
Carece de designación oficial.
Recuerda al notable inmigrante Angel Angeloni (1846- 1906) que logró, como tantos otros, la conquista de la pampa húmeda.