ALVEAR CARLOS MARÍA de (1789 – 1853)

Nació el 25 de octubre de 1789, en una reducción de Misiones, y aunque su verdadero nombre era Carlos Antonio José Gabino del Angel de la Guardia, siempre firmó Carlos María.
La figura de Alvear no era muy simpática para sus contemporáneos porque en él se conjugaban riqueza, éxito y postura.
Heredó, según referencias de don Vicente F. López, la belleza proverbial de los Balbastros ( familia de su madre.)
... “La boca firme, la frente elevada, la cabeza erguida, la mirada clara y franca como la de un héroe griego”...
Sus modales eran abiertos, confiados, atrevidos a veces, pero envuelto siempre en una elegancia exquisita. Fue por mucho tiempo el niño mimado de su tío Gervasio de Posadas.
Cuando Alvear regresó, junto a San Martín, con 23 años, tenía bien ganados merecimientos por los servicios prestados en España.
Su espada militar se destacó por primera vez en el famoso combate de San Lorenzo, ganado por el Regimiento de Granaderos a caballo y en su calidad de teniente coronel, cedió a favor del Tesoro Nacional sus sueldos y emolumentos.
En ese mismo año fue designado miembro suplente del Poder Ejecutivo, renunciando modestamente, a fin de aceptar en cambio la presidencia de una sociedad patriótica literaria.
Su estrella política brilló con fuerza al presidir la Asamblea Constituyente de 1813, en la cual presentó una de las más humanitarias mociones: la de abolir la esclavitud de los hijos de esclavos, basada "en el derecho de propiedad original del hombre sobre los animales y sus procreos".
En diciembre del 13 fue nombrado San Martín jefe del Ejército Auxiliar del Perú y Alvear del Ejército de la Capital y comandante general de armas de la provincia de Buenos Aires.
Según López, en su Historia (tomo IV) fue esta una especie de dictadura "que puso sobre los hombros de este joven guerrero el peso de las responsabilidades y de todas las atribuciones propias de la situación".
Más tarde sucedió a Gervasio de Posadas como titular del gobierno, pero un movimiento acaudillado por Soler acabó con su mandato.
Alvear junto a Lavalleja llevó a cabo la hazaña de “la campaña de los 33 orientales” con el gran triunfo de Ituzaingo (1825) que marcó la emancipación de Uruguay de la invasión brasilera.
Las acciones bélicas se desarrollaron en los frentes marítimos y terrestre. El ejército argentino bajo las órdenes de Carlos María de Alvear secundado por Paz, Lavalle y Pacheco obtuvo los triunfos de Bagé, Bacacay, Ombú y luego la victoria de Ituzaingo.
Los avatares de la política interna hicieron que Alvear fuera despojado del mando del ejército.
Como nos dice Virginia B. de Massey: "El Gral. Alvear es una figura que no ha sido conocida, sino por su pregonada ambición, algunas de sus ligerezas y no pequeños errores que abultaron sus contemporáneos, la historia debiera investigar o estudiar profunda y serenamente antes de dar un fallo equivocado sobre aquellos como Alvear, que con su credo libertador y su potencialidad nos han legado una Patria grande."
Aunque políticamente unitario, su forma de hombre culto y hábil político, le sirvió para cumplir múltiples misiones diplomáticas ofrecidas por Rosas.
Fue un gran amigo de Bolívar y pasó como diplomático los últimos años de su vida (1838 - 1853.)
Murió en Nueva York, el 2 de noviembre de 1853.
Según lo ha dicho su biógrafo poseyó fortuna, personalidad, elegancia y un carácter vivo e inquieto respondiendo con naturalidad a todos los demás accidentes de su persona.
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Bibliografía:
Rodríguez G: “Historia de Alvear” 2 tomos Bs.As., 1913.
Alonso Piñeiro A: “Cronología histórica argentina” Bs. As. 1981.
Udaondo E: “Diccionario biográfico argentino” Bs.As. 1938.


Alvear. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. nace en Rivadavia 2300 hasta Arijón y Arroyo Saladillo en el barrio Roque Sáenz Peña.
Se le impuso ese nombre por nomenclatura de 1903.
Recuerda al patriota Carlos María de Alvear (1770 - 1853), quien inició su carrera militar en España junto a San Martín, con quien regresó en 1812, comenzando una grandiosa carrera político militar al servicio de la Patria.