ALIPPI ELIAS ISAAC (1883 – 1942)

Este dúctil intérprete de la escena nacional nació en Buenos Aires el 20 de enero de 1883.


A los veinte años, siendo un muchacho delgado, dinámico e inquieto se animó a bailar un tango, en la pieza Justicia Criolla, en el escenario del desaparecido teatro de La Comedia, entonces de Las Artes.


Esa noche de 1903, junto a la célebre Compañía Podestá, decidió abandonar su empleo de tipógrafo en la Compañía Sudamericana de Billetes por el mundo del proscenio.


Se convirtió en galán en la obra Caín de Enrique García Velloso, junto a una adolescente Blanca Podestá, quien haciendo honor a su apellido, el público ovacionaría de ahí en más.


En 1909 se incorporó al elenco de Pablo Podestá en el Apolo durante un lustro. Temporadas  donde demostró su auténtica calidad de comediógrafo.


Hasta que  la vanidad de la juventud y los impulso que no se miden a cierta edad, lo llevaron  a la miseria económica y a una pasajera frustración emocional.  Asiduo concurrente a  charlas de café logró montar una troupe de calificada gente de teatro presentándose en el Teatro San Martín  para amenizar con dramas camperos, las canciones del dúo  Gardel-Razzano.


La concurrencia al teatro se mantenía estable hasta que el estallido de la Primera Guerra Mundial acabó con las preferencias por las piezas criollas que Alippi representaba, ya que las motivaciones del público eran otras.


Ambulando por las calles porteñas un día se topó con Enrique Muiño, actor ya consagrado  y conocedor de las aptitudes de todo buen  actor, quien le auspiciaría  integrar un elenco dedicado al repertorio nacional.


Diez años les coronó el éxito, los aplausos del público y la crítica y en consecuencia la fortuna.


Como autor dramático Alippi escribió: La loca de la guardia; El indio rubio; La duquesa, y participó en su carácter de director de escena en la adaptación de muchas obras, como El Martín Fierro de José Hernández, teatralizada por González Castillo.


Allí Alippi tomó conciencia de su rol de director de las puestas en escena. No dejaba nada a la improvisación.


Fue un Innovador, un creativo hasta presentar montajes decorativos móviles, no muy usados en esa época.


En cuanto a los personajes les impregnó movilidad, manejo hábil de las peripecias, insistiendo en evitar exceso de teatralidad.


Tuvo un profundo respeto por los textos y no concebía que una pieza pudiese ser disminuida por alarde visual, porque a pesar de su imagen acicalada Alippi era en su interior sencillo, parco y avaro de sensiblerías.


Como director, llegó a representar obras en España como "Lo que le pasó a Reynoso” "Así es la vida". Ésta última también la interpretó en cine al igual que “Callejón sin salida.”


Falleció en Capital Federal el 3 de mayo 1942.

 

Bibliografía:


Emisión del sello postal de 15cm. del 29 de mayo de 1971, titulado “Actores Argentinos.” Filatelia Volante N° 318.

Alippi.  Cortada.  Topografía:
Corre de E. a O. desde 8800 a 8999 entre las calles Juárez Celman y Ugarteche.
Se le impuso el nombre por D. 4669 de 1977.


Recuerda al dúctil intérprete de la escena nacional Elías Isaac Alippi (1882 - 1942), actor y director de personales características.