ALBARRACÍN SATURNINO

En nuestra ciudad, allá por la década de 1920, a la par de la profilaxis antituberculosa emprendida por el Dr. Emilio Coni en Buenos Aires, se constituyó el Comité de Rosario de la “Liga Argentina contra la tuberculosis Integrada por los doctores José Sempé, Clemente Alvarez, Manuel Pignetto y Saturnino Albarracín.

Médicos que siguiendo las antiguas prescripciones hipocráticas hicieron distribuir una especie de catecismo de consejos higienistas en oficinas públicas, sociedades mutualistas, fábricas, talleres y  hornos de ladrillos, consistente en prevenir y frenar la difusión de la enfermedad.

Una vez declarada la tuberculosis muchas veces la lucha era ímproba. No existían la penicilina ni los antibióticos  (varios decenios de años debieron parar hasta el arribo de éstos.)

En el Saladillo,  el 22 de octubre de 1922 abría sus puertas el primer Instituto Antituberculoso gracias al aporte financiero del Dr. Bartolomé  Vasallo.

Al respecto hacía referencia el Dr. Clemente Alvarez: “cuando más satisfechos estábamos en la atención e internación de enfermos, un suceso imprevisto vino a perturbar  la marcha del nosocomio, hubose instalado el frigorífico Swift, cuyas emanaciones, sumadas al polvo y la tierra que levantaban las carretas transportadoras de reses, hacían irrespirable la atmósfera, obligándonos así a trasladarlo. Cuatro años después instalaríamos un nuevo hospital antituberculoso, alejado de aquel, en un predio, donde hoy es la intersección de San Martín y Arijón...”

El doctor Albarracín a pesar de ser un hombre del centro y con elevado status social no escatimó esfuerzos en atender en su domicilio particular a grandes y niños, ricos y pobres... combatiendo la tisis que por entonces constituía un azote para la sociedad, como lo es hoy el sida.

Según reza en tarjeteros de profesionales en el Album Historiológico de Rosario, 1914, su consultorio figuraba así:
                                         Dr. Saturnino Albarracín
                                        Médico cirujano. Enfermedades
                                  internas y de niños. Santa Fe 1346

Albarracín había logrado su título de doctor en Medicina pero a su vez  la chapa de ser humano excepcional, quien junto al Dr. Clemente Alvarez, serían irrepetibles en su tiempo.

 

Bibliografía:

Información suministrada por el historiador W.C. Mikielievich.

Albarracín. Calle. Topografía:

Corre de E. a O. como prolongación de la calle Casilda, desde la avenida de Circunvalación 25 de Mayo hasta la calle Donado al N. de la avenida Eva Perón.
Un segundo tramo empieza en la calle Tarragona y se extiende hasta Bv. Wilde, al S. de la avenida Eva Perón.
Antes se llamó Calle 7.Barrio Fisherton.
Se le impuso ese nombre por O.  1859 del año 1966.
Recuerda al doctor Saturnino Albarracín, inminente médico tisiólogo durante la década del 20 en el siglo anterior.