ACONCAGUA

Aconcagua deriva de los vocablos quechuas accocahua o accon cahuac que significan vigía o centinela de piedra.

El macizo del Aconcagua, con poderosas estribaciones que terminan en los valles de los Patos y de las Cuevas, contiene el cerro del mismo nombre.

Es la cumbre más alta del continente, enclavada en el departamento de Las Heras, Mendoza.

Dicen los montañistas que sus casi siete mil metros representan psicológica y físicamente más que los ocho mil del Himalaya.

Considerado por los geólogos un paleovolcán (estuvo activo hace más de nueve millones de años), por su gran altura en relación con los cerros circundantes, al Aconcagua también le dicen el Techo de América.

Desde finales del siglo XIX, plurales expediciones de escaladores han intentado ascenderlo desafiando los rigores del clima, sintiéndose parte de la grandiosidad de la roca, con la misma dignidad de los antepasados indígenas que recorrieron la región.

La primera tentativa, sería en febrero y marzo de 1883, por el Dr. Paul Güssfeldt, trató de conquistar su cima, pero cuando sólo le faltaban unos cientos de metros una granizada lo obligó a bajar.

Nos dicen Elba Vercellini y Eduardo Luis Ayassa en Revista Nueva, "Han pasado cien años desde que el suizo Matthias Zürbriggen coronó por primera vez la mayor cumbre de América. Desde entonces fueron muchos los que. Se aventuraron por ese cerro mítico, donde alcanzar la cima es tan fácil como morir".

Fue en enero de 1897 cuando lo logró y a  partir de esta fecha varias expediciones extranjeras lograron alcanzar la cumbre.

El primer argentino que plantó nuestra bandera fue el teniente Nicolás Plantamura el 9 de marzo de 1934 y dos años después Juan Jorge Link, hijo de un destacado alpinista alemán radicado en nuestro país, lograría el título de gran señor del Aconcagua porque hizo su primera cumbre en forma solitaria, repitiendo su hazaña en 1940 y 42 pero ya con otros expedicionarios, entre ellos su esposa, quien perdiera la vida.

El montañista Jorge Grassetto, de la “Asociación mendocina de Guías de alta montaña” cuenta - En estos cien años de conquistas hubo historias de silencio y muerte, y hasta la pasada temporada (cerrada en marzo del 96) fueron setenta y seis las víctimas fatales. Juan Stepanek en 1926 sería la primera. -
Para subir esa mole hay varias rutas. Su flanco sur es un paredón  inaccesible de 3000 metros de altitud lleno de escombros.

La fuerte pendiente sureña y las ventiscas dan lugar a que la parte más elevada del Aconcagua alterne glaciares o campos de nevisca con la amenazadora roca de color oscuro, atronando de cuando en cuando con la furia de algún alud, mientras los faldeos del norte no presentan grandes dificultades, terminando más suave en dos cumbres distanciadas un kilómetro y  unidas por una aguda arista.

En la actualidad se ha impuesto el “trekking” o caminar el cerro como una manera de disfrutarlo, sin los riesgos de una escalada, pero que regala experiencias equiparables al logro de una cima.

La ladera sur, invita a los montañistas a una de las caminatas más difíciles del planeta, haciendo realidad sus sueños de andar por las laderas encrespadas de la montaña más alta de América.

 

Bibliografía:

Roviner, Severino A de:”Aconcagua” Bs. As. 1953. Gran Enciclopedia Argentina.

Punzi Mario, Ugarte Valentín y de Biasey Mario: "Historia del Aconcagua." Mendoza. 1954.

Aconcagua. Cortada. Topografía:
Corre de S. a N. entre el pasaje Williams y el bv. Rondeau, desde la calle Alvarez Thomas a la avenida Buchanan.
Carece de designación oficial.
Recuerda al pico montañoso más alto de América.