ACEVEDO MANUEL ANTONIO (1770 - 1829)

Nos explica González Arrili: “ La pobreza ha sido uno de los resortes de la picaresca. Sin los pobres abundantes e invariables, España vería mermada su Iglesia, empobrecida su novelística y descolorida su historia. La mayor parte de los españoles que en el Nuevo Mundo se transformaron en héroes, han sido empujados a la acción por la pobreza (...)Los argentinos que hicieron el país vivieron en la pobreza. La pobreza de esos hombres estaba correlacionada con la pobreza de los pueblos.”

La población de la época colonial era con toda evidencia muy heterogénea. A pesar de su escasez numérica sobre la base de una serie de razas indígenas se habían ido arraigando españoles en su inmensa mayoría.

La raza blanca era elemento dominante. Estrato social propio de los Acevedo, que nunca olvidaron el bajo nivel de los poblados.

Manuel Antonio  nació en Salta el 25 de mayo de 1770. Hijo de Manuel de Acevedo y González, oidor del Cabildo local; y de María Juana Torino de Viana.

Estudió en el Colegio Monserrat de Córdoba  y se graduó en Derecho en la Universidad local. En 1793 ordenado sacerdote,  le dieron el curato de Belén, en Catamarca. 

Luego de fundar una Escuela de filosofía donde dictaba clases gratuitamente, asistió heridos en la batalla de Tucumán en 1812 siendo designado por Belgrano para el Cabildo de la Catedral de Salta, al año siguiente.

Más él amaba a Catamarca por su situación en extremo mortificante, con un comercio  más  una población casi  en la dejadez.

El día que esa provincia necesitó un hombre que la representara en el Congreso reunido en Tucumán, se acordaría  del curita de Belén y allá lo diputó, seguro que “sus luces” como entonces se decía del saber y la ilustración, sabrían representarla.

 En el Congreso se mostró partidario de la forma de gobierno monárquica. Entre sus mociones e iniciativas cuentan: la redacción del reglamento para el Poder Ejecutivo; la revisión del proyecto de arbitrios y la rendición de honores al Gral. San Martín  por el triunfo en Chacabuco.


Además propuso la creación de escuelas primarias en las regiones inhóspitas y  la adjudicación de tierras vacías a las provincias, que coexistían en el más profundo abandono.

En 1824  por iniciativa de Buenos Aires, se reunió un nuevo Congreso con representantes de todas las provincias. El motivo sería la necesidad de resolver la cuestión de la Banda oriental que desde 1822 pertenecía al imperio del Brasil y buscar la forma de organizar el país  Para conformar el cuerpo de diputados se resolvió que cada provincia enviaría representantes proporcional a su población. Catamarca por razones económicas sólo envió uno, que sería Acevedo.

Actuó como fervoroso defensor  del federalismo y activo paladín de la tesis que el gobierno nacional debía subvencionar a los diputados que no eran expensados por sus provincias.

Expresa González Arrili: “Suponemos que Acevedo no alcanzó a  ver solucionado el asunto de las asignaciones o dietas. Y si lo alcanzó debió importarle poco, pues falleció repentinamente el 9 de octubre de 1825.

Su labor sería reconocida  por el Congreso  en sesión especial rindiéndole merecidos honores.

 

Bibliografía:
Piccirilli R., Romay F. y Gianello L.: ” Diccionario Histórico Argentino.” Tomo I. Ediciones Históricas Arg. Bs.As. 1953.
Pueyrredón C: "1810. La Revolución de Mayo según amplia documentación de la época." Bs. As. 1953.

Acevedo. Calle. Topografía:
Corre de N. a S. Desde el 100 Bis al 1200 Bis, a la altura de Av. Eva Perón 8500.
Se le impuso ese nombre por ord. 25 del año 1920.
Primitivamente se llamó calle Avellaneda.
Recuerda al patriota Manuel Antonio Acevedo (1770-1829) de activa participación en los albores de nuestra nacionalidad.