GALLINI CARLOS MAQUINISTA

El diario” La Prensa” en su edición del 2 de marzo de 1921 informaba: “En las inmediaciones de la ciudad de Rosario en la estación Coronel Aguirre aconteció anoche un accidente ferroviario que dada las circunstancias en que se produjo podría haber ocasionado graves desgracias.


Según las informaciones que hemos recibido al pasar el Rápido a Rosario del Ferrocarril Central Argentino por la estación mencionado el convoy atropelló en el guardaganado a un caballo, a consecuencia de lo cual descarrilaron la máquina el furgón y dos coches quedando muerto sólo el maquinista y  el fogonero y un guarda de encomiendas heridos. Entre los pasajeros algunos contusos”.


La salvación del pasaje se debió a que el maquinista frenó rápidamente clavándose en el pecho el freno al darse vuelta la máquina.


La profesora María Luisa Ramos en la revista Presencia de Rosario, N°19 de febrero de 1987 declara que  “Cuán tremenda hubiera sido esta tragedia de no mediar la acción del este hombre, el maquinista de la “Fraternidad”  cuando a las 18 del día 1° de marzo salió Gallini de Retiro con el Rápido a Rosario, conduciendo la locomotora 199,  llevando como foguista al compañero Víctor Molés. El servicio  del Rápido Rosario-Retiro era el predilecto de Gallini, porque dominaba su mecanismo.


Desde hacía mucho tiempo lo efectuaba saliendo de Rosario los lunes y jueves a las 8 y regresando los martes y los jueves a las 18 horas.


El tren debido a un incendio que se había producido en Benavidez en un furgón agregado antes de partir, llevaba un retraso considerable.


Gallini trataba de recuperar el tiempo perdido y al acercarse a Rosario en Coronel Aguirre había el reducido el atraso a la mitad y fue donde se produjo el accidente.


La maniobra heroica según su compañero foguista Molés, sobreviviente del siniestro, explicó que cuando Gallini se dió cuenta del descarrilamiento pensó sin dudar que  no abandonar la máquina  y maniobraba con serenidad  y certeza tratando de frenar la caída del convoy.


De no ser así quizá él y su compañero se hubiesen salvado, pero el tren destrozado arrastraría en su destrucción cientos de seres humanos.


Todo el pasaje se  salvó debido a la sangre fría, la pericia y la   inmolación de
 su  vida.


El maquinista  Gallini, ejemplo de multitudes tenía sus propios de códigos y su modo de sentir la vida con responsabilidad. Fue un verdadero amante de su profesión de maquinista conductor de locomotoras.

Aparte sin ser un genio, fue un visionario al crear el  primer día de  febrero de 1813 una escuelita de capacitación técnica, para  los hijos de los obreros  que por su bajo nivel económico no podían asistir a establecimientos de nivel secundario.

Una arremetida sin compensaciones fue su obra, porque utilizando chatarra  de hierro y madera en desuso, confeccionaba con sus propias manos el material didáctico para una mayor  capacitación de los alumnos.

Alternando sus obras de trabajo con su pasión por la enseñanza escribió dos obras sobre las cuestiones del riel. “El movimiento Wheelright” y “La locomotora en movimiento”.


El instituto denominado “Escuela técnica de maquinistas y foguistas” cambió a partir de su muerte en 1921 por el de “ESCUELA TECNICA CARLOS GALLINI” funcionando por más  de 75 años en la calle Tucumán 3247.

 

Bibliografía:
La expuesta en el texto.

Maquinista Gallini. Calle. Topografía.
Corre de S. a N. entre las calles Muñiz y Corazzi, desde la calle Almafuerte a la de Matorras.
Se le impuso ese nombre por D.25 del año 1940.
Recuerda  al maquinista del Ferrocarril Central Argentino que en 1821 pereció en una catástrofe ferroviaria.